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Bromo e Ijen, dos espectaculares volcanes de Java

Bromo e Ijen, dos espectaculares volcanes de Java

¡Vámonos un rato de viaje a Indonesia! Solo pensar en un país de 17 500 islas hace volar la imaginación e imaginar playas y paisajes de ensueño. Precisamente para conocer la infinita variedad de paisajes y la inmensidad cultural de Indonesia podría requerir años de viaje así que, por qué no empezar ahora mismo con una visita desde casa al Bromo y al Ijen, dos volcanes espectaculares en la isla de Java.

Situémonos antes de nada con Google Maps sobre el archipiélago indonesio:

Y ahora, vámonos a una de sus islas más grandes: Java, que tiene la de Sumatra al noroeste y las de Bali y Madura al este. Al este de la isla, cerca de Bali, hay dos lugares que no se debe perder quien viaje a Indonesia. De hecho, son parte de muchos paquetes turísticos y rutas de mochileros que salen de Jakarta, viajan en tren a Yogyakarta y de ahí acaban sus días en Java, con una jornada en el Bromo y otra en el Ijen antes de subir en ferry hacia Bali.

Viajando por la isla de Java es habitual ver algún que otro volcán al lado de la carretera. Vas hacia el Bromo y piensas que ese cono que se ve a lo lejos es tu destino, pero no, es otro de los muchos volcanes que con sus erupciones crearon Java, la tercera isla volcánica más grande del mundo, tras Sumatra y Honshu (Japón).

Del total de volcanes de la isla, 45 están activos, lo que representa un riesgo muy real para los habitantes de muchas regiones de la isla. Dos de los volcanes con más actividad son justamente el Bromo y el Ijen, además de ser los más atractivos desde el punto de vista del viajero.

Bromo

Volcán de Bromo, isla de Java.

Lo que hace que el Bromo sea un lugar tan interesante no es el cono del volcán en sí, sino el entorno donde se encuentra, en la caldera Tengger. Si tienes suerte y está despejado cuando los visites, se te quedarán grabados en tu memoria viajera para siempre los primeros minutos de ese día, cuando van apareciendo tonos ocres y tu vista logra diferenciar el ancho cráter del Bromo, humeante, entre otros conos y, por detrás, el imponente volcán Semeru. Un paisaje tan diferente a lo que tus ojos han podido ver hasta entonces que bien podrías imaginar que estás en otro planeta. Por cierto, que una taza de café o té es más que necesaria para soportar el frío mientras amanece.

A 2329 metros de altitud, el Bromo no es el volcán más alto de la caldera de Tengger, hay otros mucho más altos como el Semeru, a 3676 metros. El volcán Bromo entró en erupción por última vez hace relativamente poco, en 2011; no lo pienses cuando, más tarde, estés subiendo las escaleras hasta el mismo cráter.

Ijen

Si impresiona estar en el Bromo, se queda corto con el Ijen.

Volcán de Ijen

A 2799 metros, su cráter contiene aguas sulfurosas de color azul turquesa, con fumarolas amarillas durante el día y el llamado fuego azul por la noche. Sin olvidar el hecho de que es lugar de trabajo de los mineros del azufre, con los que se comparte el sendero de ascenso al volcán.

Probablemente sea uno de los trabajos más duros el que realizan los mineros del Ijen. 250 hombres ascienden al cráter, descienden, recogen casi cien kilos de azufre y lo trasportan en cestas, sobre sus hombros. Así dos veces al día. Se juegan la vida a diario y a diario la acortan respirando los gases tóxicos que respiran en el cráter. Lo que te dejará desconcertado es la sonrisa en su cara, su amabilidad e incluso su agrado por compartir el angosto sendero con visitantes, al tiempo que ellos sufren su extenuante trabajo.

Mineros del azufre en Ijen

Los gases que torturan a los mineros son los mismos que crean el espectáculo de colores tan característico del Ijen. Por el día, de color amarillo, contrastando con el azul del cielo y el turquesa del agua; por la noche, de azul eléctrico, provocando el bellísimo fuego azul, resultado de la combustión del gas que emana del volcán.

Volcán del Ijen por la noche

Cómo ir a Bromo y al Ijen

Lo más fácil es contratar un paquete con transporte y alojamiento en Yogyakarta. Las carreteras de Java no son buenas, el tráfico es muy intenso y la forma de conducir indonesia, un desastre. Por lo que de Yogyakarta al hotel cerca del Bromo, son unas 11 horas.

El segundo día comienza de madrugada, subiendo a un mirador frente al Bromo para ver amanecer. Tras el Bromo sigue la aventura en carretera otras 9 horas para dormir cerca del Ijen, que se visita al día siguiente, también de madrugada. Y si sigues hasta Bali, serían dos horas más de carretera hasta Ketapang, de donde sale el ferry.

Por último, te recordamos que la moneda en curso en la isla de Java es la rupia indonesia, divisa que podrás cambiar por la tuya con Global Exchange.

Fotos de Mar Serrano, Damien Halleux y Riza Nugraha.

Juan Ayala

Economista y blogger profesional de viajes. A principios de 2013, decidí romper con la rutina y ahora vivo en un continuo viaje alrededor del mundo. He cambiado mi sitio en la oficina por disfrutar cada día en un lugar diferente. Colaboro con Global Exchange y comparto mi viaje en hiworld.es y unceliacoporelmundo.com.

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