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7 consejos para viajar con un bebé a un destino lejano

7 consejos para viajar con un bebé a un destino lejano

Si te gusta viajar, sabrás que tener un bebé no es un inconveniente para ello. De hecho, cuando hagas tu primer viaje con tu pequeño/a, te darás cuenta de que es muy fácil. Para destinos lejanos en los que normalmente el trayecto se realiza en avión, te aconsejamos leer el artículo 5 consejos para planificar un viaje en avión con un bebé. Pero como hay otras cuestiones muy importantes que no hay que pasar por alto, te damos 7 recomendaciones que harán que un viaje con los más pequeños de la casa sea lo más placentero posible.

1. Elegir un destino adecuado.

¿Has pensado que quizás aquel destino al que a ti te apasione viajar no sea el idóneo para tu bebé? Analicemos algunos puntos. Si para viajar hasta allí tenemos que ponerle al bebé más vacunas que las obligatorias, debemos pensar que posiblemente sea mejor visitar ese lugar más adelante, cuando el bebé ya sea mayor y las vacunas no sean tan fuertes para él /ella, o pueda expresarse y explicarse en caso de que se encuentre mal.

También es aconsejable consultar cuáles son las temperaturas en esa época del año en el destino y si es un lugar muy caluroso o hace mucho frío. Las altas temperaturas pueden ser un gran inconveniente a la hora de que el bebé se sienta cómodo, así como pueden provocar deshidratación y mareos. Date cuenta de lo importante que es prever si vale la pena viajar allí y si no le va a ocasionar molestias al bebé.

Por otra parte, los lugares donde no exista una total seguridad son desaconsejables totalmente. No debemos exponernos a riesgos innecesarios, sobre todo con los más pequeños.

Imagen de un mapamundi

2. ¿Cochecito o mochila portabebés?

Lo más importante es saber con qué nos sentimos nosotros más cómodos normalmente y pensar qué sería lo idóneo para el destino que visitaremos. Si se trata de un destino/ciudad donde las zonas a las que iremos son calles llanas, seguramente será más cómodo llevar al bebé en cochecito. Pero si nuestro destino es un lugar de no muy fácil acceso, como por ejemplo la montaña, quizás nos va a ir de perlas la mochila portabebés.

Cuando el bebé ya tiene un peso considerable debemos pensar que si lo llevamos en una mochila durante horas, nuestra espalda también se resentirá, así que a veces también va bien llevar los dos elementos por si las moscas y combinar según necesidades.

3. Pañales en la maleta.

Dependiendo del destino a elegir y de los días que estemos, debemos hacer un cálculo aproximado de los pañales que gastará nuestro bebé durante el viaje. Si se trata de un viaje corto, el consejo es llevar los pañales y toallitas en el equipaje y así no tener que pensar en ello cuando lleguemos. Si se trata de un viaje de muchos días, lo ideal es ir a un supermercado en el destino e ir comprando según las necesidades. Como en todas partes hay bebés, normalmente se suele encontrar este tipo de artículo, a menos que sea un país subdesarrollado o haya escasez. Para ello, recomiendo informarse con antelación al viaje del destino a visitar.

Imagen de una cesta con pañales

4. Comida durante el viaje.

En el caso de que el bebé haga lactancia exclusiva (solamente tome leche del pecho de la madre), no nos debe preocupar en absoluto este tema, ya que la madre lleva incorporada siempre la comida a todas partes. A partir de que el bebé empiece a comer más sólido, es importante saber cómo se alimentará. Los potitos de frutas y verduras que venden en el supermercado son una solución fácil y cómoda para llevar encima y no tener que preparar comidas. Normalmente, se pueden encontrar en cualquier lugar, digamos, «civilizado», pero si no estamos seguros, no está de más hacer acopio de estos y llevar un buen cargamento en nuestro equipaje.

Imagen de un plato de puré.

En el caso de que viajemos a un lugar donde tengamos acceso a una cocina (por ejemplo, un apartamento, hostel, etc.) podemos ir a hacer la compra y cocinar para el bebé como si estuviéramos en nuestra casa. Esta comida será siempre más casera y natural que los consabidos potitos que venden en el supermercado.

En general, no es aconsejable darle al bebé comida de puestos de la calle; la comida rápida no es nada saludable. Aunque ante cualquier duda, lo mejor es consultar con nuestro pediatra, antes del viaje.

Por último, también debemos prestar atención al agua. Ojo con la del grifo ya que si no estás seguro de que sea potable, será mejor que la compres embotellada, pero de mineralización débil o muy débil. Si prefieres usarla del grifo de todas formas, es recomendable que la hiervas, entre 1 y 5 minutos, para eliminar las bacterias que pueda tener.

5. Tomarse un descanso.

El ritmo que lleva un bebé no es el mismo que llevamos los adultos cuando vamos de viaje. Hay que tener en cuenta que este debe tener sus necesidades cubiertas y eso implica parar para darle de comer, para cambiarle el pañal y, en ocasiones, también para que duerma. Así que es mejor no hacer una planificación del viaje muy detallada y dejar un margen de tiempo y dedicación a nuestro bebé. Si él/ella descansa y come bien, ya tenemos una buena parte del disfrute del viaje asegurado.

Imagen de un parque infantil.

6. Seguro de viaje.

Escojamos el destino que escojamos, siempre debemos viajar con un seguro de viaje que cubra cualquier accidente o enfermedad que pueda tener el bebé. «Más vale prevenir que curar», y en el caso de un viaje con un bebé es una tranquilidad saber que si le pasa algo, tenemos una cobertura y un teléfono a quien llamar.

7. Socializar con locales.

Viajar con un bebé siempre abre muchas puertas en todas partes. El hecho de ir acompañado/a de una personita que todavía balbucea, gatea o está dando sus primeros pasos siempre es un reclamo para mucha gente, de cualquier cultura, edad o sexo. Por eso, al viajar con un bebé siempre es más fácil socializar con los locales, ya que estos son como un imán que atrae porque aunque no hablemos el mismo idioma y aunque no nos entendamos, el idioma universal son los gestos y los de un bebé siempre son mucho más atractivos que los de un adulto. Así que mi consejo es que abras tu mente a conocer a la gente local cuando viajas, ¡igual que tu bebé!

gente-local-600

Si es la primera vez que viajas con tu bebé a un destino lejano, te irá de perlas seguir algunos consejos para un vuelo con un bebé. Aparte de todas estas recomendaciones para viajar en familia, también es muy importante llevar cambio en la moneda del país de destino para no tener que preocuparte de sacar dinero allí. ¡Feliz viaje!

Celia López

Autora de “Quaderns de bitàcola”, un blog sobre una vuelta al mundo y otros viajes por los cinco continentes. Con la experiencia de más de setenta países visitados, me gusta escribir información práctica de los destinos, guías de viaje y describir las sensaciones de los lugares en los que he estado para que cualquier persona pueda planificar su viaje por libre. Mi gran hobbie es viajar y mi lema es: “No me conformo con que me lo expliquen, quiero conocerlo con mis propios ojos”.

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