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Lo que no puede faltar en tu visita de 3 días a Bogotá

Lo que no puede faltar en tu visita de 3 días a Bogotá

Colombia es una tierra bella y acogedora como pocas en toda Latinoamérica. Bogotá, su capital, el perfecto arranque o despedida en tu ruta por el país. Por fin, dejando de lado los prejuicios de décadas pasadas, ahora más que nunca es un buen momento para descubrir Bogotá y toda Colombia. Y para que así sea te dejo los lugares imprescindibles en una –demasiado– corta estancia de tres días.

Acercándonos a Bogotá.

La más grande y poblada de todas las ciudades colombianas, su capital, sirve de conexión a muchos viajeros extranjeros que en Bogotá inician o concluyen su recorrido por el país. Con 8 millones de habitantes y 1800 kilómetros cuadrados, hay barrios y rincones para todos los gustos. Pero como el tiempo en viaje apremia, vamos a centrarnos en La Candelaria y en Monserrate, y luego nos daremos una escapada de un día a Zipaquirá y Guatavita.

Me sorprendió la temperatura fresca en Bogotá. Al estar por encima de los 2600 metros sobre el nivel del mar y en una latitud relativamente próxima al ecuador, la temperatura es baja y sin muchas variaciones, con una media anual de 15 grados centígrados.

Esta metrópolis gigante arrancó en el chorro de Quevedo, en el actual barrio de la Candelaria, donde llegó la expedición del cordobés Gonzalo Jiménez de Quesada, en 1538. Desde allí se divisaba toda la sabana de Bogotá, donde se levantaron algunas cabañas y la primera capilla. Fue conocida como Santa Fe desde su fundación, luego Santa Fe de Bogotá y desde 2000, se acortó a la actual Bogotá.

Para que te orientes con los siguientes lugares, te dejo un mapa de Google Maps y te adelanto que en Bogotá se llaman «calles» todas las vías que están orientadas hacia el cerro Monserrate y «carreras» a las vías perpendiculares a las calles. En general, en todo el país, las calles van numeradas de este a oeste y las carreras de norte a sur.

Día 1: La Candelaria.

Según el último informe anual de la Organización Mundial del Turismo, las visitas internacionales a Colombia se incrementaron un 16% en 2015. Y todos aquellos visitantes que fueron a Bogotá seguro que tenían La Candelaria bien marcada en su ruta.

La Candelaria es el barrio histórico de la ciudad, con la plaza Bolívar como su centro neurálgico. Uno de sus principales accesos es la carrera 7 que, a la altura del Parque de la Independencia, alberga grandes edificios de bancos, oficinas y hoteles para más tarde transformarse, antes de llegar a la plaza Bolívar, en una zona más popular, con tiendas de todo tipo, música, puestos de comida y gente caminando en todas direcciones.

Como punto de partida, el inicio de la independencia de Colombia: la plaza Bolívar. Se dice que todo el movimiento revolucionario se inició en el actual Museo de la Independencia, localmente conocido como Casa del florero o Museo del 20 de julio. Está en la esquina con la carrera 7. Decoran la plaza toda una serie de edificios históricos: la Catedral Primada, el Capitolio Nacional, el Palacio de Justicia y el Palacio Liévano, sede de la alcaldía de la ciudad.

Sin salir de la Candelaria, te recomiendo una excelente forma de asomarte a la historia y cultura de la ciudad: las visitas guiadas oficiales. Son gratuitas, comienzan cada día a las 10 y a las 14 horas en la oficina de turismo próxima a la plaza Bolívar y pasan por los museos y edificios más emblemáticos. Si es posible, llega temprano y únete a la primera para que, tras la caminata, puedas volver a ver tranquilamente por tu cuenta lo que más te haya gustado. Si reservas con anticipación, también se puede visitar el Palacio de Nariño, la sede del Gobierno de Colombia.

Hay tres museos que, bajo mi opinión, son imprescindibles en Bogotá: el Museo de Botero y la Casa de Moneda (unidos entre sí), el Museo del Oro y el Museo Nacional de Colombia. Sobran palabras para definir la icónica obra del medellinense artista; la colección de Botero expuesta en el museo de Bogotá es excelente. El Museo del Oro ilustra a la perfección la época precolombina mediante el tallado y técnica orfebre de cada período, desglosado por regiones colombianas. El Museo Nacional, el más antiguo e igualmente interesante, está en la carrera 7, junto al Parque de la Independencia.

Día 2: La Candelaria y el cerro Monserrate.

Al este de la Candelaria, el siguiente punto de interés es el cerro Monserrate. Es un lugar frecuentado por visitantes y bogotanos, donde se une el fervor católico fuertemente presente en Colombia con unas vistas excepcionales.

Para subir hay tres opciones:

  1. Caminando por la vía Monserrate. Ten en cuenta que está a 3150 metros de altitud, a una buena caminata cuesta arriba atravesando la montaña. Además de la altitud, la seguridad es otro factor a tener presente, pues son frecuentes los atracos en los días menos concurridos. Así que si te decides a subir a pie, que sea en domingo.
  2. En funicular.
  3. En teleférico.

Como en todo lugar concurrido, donde además se mezclan religión y turismo, aquí arriba abundan los puestos de comida y tiendas de souvenirs. Pero lo más increíble son las vistas panorámicas sobre la ciudad de Bogotá: para dar cabida a más de 8 millones de habitantes las casas se extienden hasta las últimas colinas del horizonte.

Día 3: un día al norte de Bogotá: Guatavita y Zipaquirá.

Me gustó caminar por la Candelaria. Ese aire colonial con sus edificios cargados de historia y sus variados transeúntes es muy atrayente. Pero por estar en pleno centro de Bogotá y ser tan conocida, el turismo le resta algo de encanto, así que me decidí por Guatavita como introducción a mi siguiente destino en Colombia: Villa de Leyva.

La pequeña población de la nueva Guatavita es una réplica del primer pueblo de Guatavita, que fue desplazado con la construcción del embalse Tominé. Cerca de allí está la laguna de Guatavita, donde los indígenas arrojaban figuras talladas en oro como ofrendas a sus dioses. Parte de la colección del Museo del Oro de Bogotá procede del expolio de los españoles que trataron de vaciar la laguna en su búsqueda del mineral, y justo aquí se cree que nació la leyenda del Dorado. Está a unos 60 kilómetros de Bogotá.

Por último, no te puedes perder la Catedral de Sal, en Zipaquirá, a unos 40 kilómetros y fácilmente combinable con Guatavita en el mismo día.

En el siglo XIX comenzó la minería de sal en Zipaquirá, partiendo de las excavaciones que realizaron los indígenas siglos atrás. La tradición religiosa de encomendarse a santos y vírgenes antes de la jornada les llevó a horadar una primera catedral en 1953. Fue clausurada al público en 1990 por problemas estructurales y poco después se inauguró la actual Catedral de Sal, una obra arquitectónica mucho más elaborada.

La visita se organiza en pequeños grupos guiados, atraviesa pasillos subterráneos, pasa por capillas talladas sobre mármol y sal y concluye en la cavidad principal, de 16 metros de altura, ¡tan amplia que hasta se celebra la misa de doce los domingos!

Otros consejos de viaje

Para volar desde España a Bogotá, reservando con tiempo, es posible encontrar un billete de ida y vuelta por unos 600 euros. Los españoles no necesitamos visado para permanecer hasta 90 días como turistas en Colombia. En cuanto a la seguridad y la salud, con precauciones no tendría que haber ningún problema. Aun así, no está de más leer las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores español.

La comida colombiana es deliciosa, económica y variada. El más simple corrientazo (menú del día) está riquísimo y es muy barato. En Bogotá hay platos típicos de Cundinamarca que deberías probar, como el ajiaco. Aunque también encontrarás comidas de otros departamentos. Para desayunar, o a cualquier hora del día, que no te falte un tinto, que en Colombia no es vino, sino café. Y si las calles empinadas de la Candelaria te hacen sudar, refréscate con un vaso de jugo o de chicha en el Chorro de Quevedo. ¿Necesitas más motivos para viajar a Bogotá?

Dónde cambiar moneda en Colombia

Y ahora que ya sabes qué hacer por Bogotá, no olvides cambiar tu moneda con Global Exchange, bien antes del viaje, o bien una vez en Colombia. Global Exchange trabaja en Colombia, bajo la denominación de Globo Cambio, desde enero del 2015 y podrás encontrar sus oficinas en Bogotá, Medellín o Cartagena, tanto en aeropuertos como a pie de calle. Infórmate sobre dónde están en el siguiente mapa:

Y si ya estás allí o planeas cambiar dinero a tu llegada (o a tu vuelta a casa), aquí te lo ponemos más fácil con un descuento del 15% sobre el margen aplicado a tu cambio en cualquiera de nuestras oficinas en Colombia. Para beneficiarte de este descuento, imprime y recorta este cupón y comienza tu viaje con una pequeña alegría.

Imágenes: Mar Serrano.

Juan Ayala

Economista y blogger profesional de viajes. A principios de 2013, decidí romper con la rutina y ahora vivo en un continuo viaje alrededor del mundo. He cambiado mi sitio en la oficina por disfrutar cada día en un lugar diferente. Colaboro con Global Exchange y comparto mi viaje en hiworld.es y unceliacoporelmundo.com.

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