Travel and Exchange, el blog de los viajeros que cambian moneda

La Tierra Media en Nueva Zelanda, segunda parte

La Tierra Media en Nueva Zelanda, segunda parte

Si hace unas semanas os descubría la verde y alegre Hobbiton (La Comarca) y su antítesis, la oscura y tenebrosa tierra de Mordor, en este artículo vamos a recorrer otras importantes localizaciones de la Tierra Media en la mágica Nueva Zelanda.

Tanto Matamata (La Comarca) como el Parque Nacional de Tongariro (Mordor) se encuentran en la isla Norte pero es, para mí, la isla Sur la que ofrece, si cabe, un mayor atractivo natural al viajero.

Peter Jackson recorrió ambas islas de su tierra natal buscando las imágenes que su imaginación proyectaba cuando devoraba ávidamente los libros de Tolkien que cautivarían para siempre su mente. Encontró su inspiración donde tantos otros viajeros la pudimos sentir.

Las Montañas Nubladas

La mayor cordillera del noroeste de la Tierra Media encuentra su réplica en el mundo real en los magníficos Alpes del Sur neozelandeses. Esta cadena montañosa de la isla Sur ofrece bellas vistas tanto en invierno, con sus cumbres nevadas, como en verano, cuando uno puede perderse por sus interminables bosques que se extienden entre lago y lago.

Imagen de las Montañas Nubladas, Alpes del Sur.

Montañas Nubladas, Alpes del Sur

Por aquí pasó la Comunidad del Anillo cuando no tuvieron más remedio que cruzar las peligrosas minas de Moria para atravesar la montaña. Estas escenas se filmaron en las cercanías de Glenorchy, situada a unos kilómetros de una de las capitales mundiales del deporte de aventura, Queenstown.

Cerca de Glenorchy tiene su inicio uno de los trekking que nadie puede dejar de hacer si visita Nueva Zelanda: el Routeburn Track. Se puede realizar sin guía siguiendo las marcas que hay pintadas en los árboles y rocas del sendero. Nosotros nos perdimos entre frondosos bosques, ríos, colinas y campos de arbustos, durante tres días, en la que fue una de las mayores aventuras del viaje.

Imagen de las Montañas Nubladas, Alpes del Sur.

Montañas Nubladas, Alpes del Sur

También la Comunidad se aventuró por Routeburn pero con mucha peor suerte, pues sufrieron una emboscada de los Uruk hai de Saruman y Boromir cayó defendiendo a Merry y Pippin después de haber sucumbido al poder de atracción del Anillo Único.

Los Campos de Pelennor

Recorriendo las solitarias carreteras de la zona centro de la isla Sur de Nueva Zelanda llegamos a un centro de información próximo a un precioso lago. Se trataba del Lago Ruataniwha y el sol invernal se reflejaba, junto a las montañas y pastos, sobre su plana superficie. Estábamos en las proximidades de la pequeña población de Twizel y aquí tomaríamos el desvío que nos llevaría hacia el famoso Monte Cook (Aoraki en lengua maorí), la montaña más alta del país con 3724 metros sobre el nivel del mar (msnm).

Miré por la ventanilla de nuestra furgoneta y reconocí aquellas planicies cubiertas por arbustos marrones y delimitadas por imponentes montañas nevadas. Estaba seguro: eran los campos de Pelennor. La guía de localizaciones que había comprado en el centro de información confirmó mis sospechas.

Twizel, campos de Pelennor

Campos de Pelennor, Twizel 

Fue aquí donde se libró una de las batallas más importantes de El Señor de los Anillos. Los ejércitos de Sauron se extendieron como una mancha negra por la llanura para derribar la resistencia de la ciudad blanca de Gondor. Minas Tirith resistió el embate gracias a su heroicidad y la ayuda in extremis tanto de los jinetes de Rohan como de Aragorn y su ejército de muertos vivientes.

Con el tiempo, los pastos se han recuperado de las llamas de la batalla y el camino al monte Cook vuelve a embelesar al viajero. Recuerda siempre ser copiloto mientras recorres las carreteras de este país porque no te vas a querer perder nada.

Lothlórien y los Campos Gladios

Celeborn y Galadriel, elfos de la más alta estirpe, vagaron juntos por los bosques que rodean al lago Wakatipu, situado a las afueras de Queenstown. Conservaban uno de los anillos de poder de los elfos así que consiguieron preservar la belleza de los bosques de Lothlórien, a pesar del oscurecimiento de la Tierra Media.

Yo lo pude comprobar tanto en invierno como en verano. Queenstown es una ciudad que tiene vida en cualquier momento del año. La gente joven acude desde todos los rincones del país – Australia, e incluso el resto del mundo – en busca de actividades que disparen sus niveles de adrenalina.

Durante el invierno son muy populares sus estaciones de esquí y su vida nocturna. El verano atrae a la gente que quiere practicar una multitud de deportes acabados en -ing: rafting, canyoning, bungee jumping desde uno de los puentes de mayor altura del mundo, jetboat (lancha rápida en el río) y sky diving (salto al vacío desde un avión) entre ellos.

La finca rural de Fernside, en la isla Norte a menos de una hora de Wellington por el camino escénico de Rimutaka Road, también sirvió para rodar algunos planos de las moradas de los poderosos elfos grises.

La Ciénaga de los Muertos y los Pilares de los Reyes

Creo que Frodo y Sam no habrían pasado tanto miedo si alguien les hubiera comentado que las ciénagas en cuyas aguas creían ver los cadáveres de los muertos de una batalla ocurrida unas edades antes, les conducían a los espléndidos fiordos de Milford Sound. O bueno, igual sí, porque ver muertos bajo el agua clavándote la mirada tiene que dar miedo aquí y en Cuenca.

Las escenas se rodaron en los alrededores de Te Anau, donde se encuentra otro de los senderos más recomendados de Nueva Zelanda. Es prácticamente impracticable en invierno así que os aconsejo que lo hagáis en primavera o verano. A pesar de su fama no es tan transitado y os permitirá disfrutar de una naturaleza dramática en estado puro.

Los Pilares de los Reyes de Gondor, creados por ordenador, se superpusieron sobre imágenes del río Shotover, cercano a Queenstown y muy utilizado para disfrutar de un buen rafting.

El Bosque de Chetwood

Cuando Aragorn saca a los Hobbits de la posada de El Poney Pisador, en Bree, tras ser descubiertos por los Nazgul, los lleva a través del bosque de Chetwood hasta la Cima de los Vientos, donde Frodo será herido por el cuchillo del Rey Nazgul.

Estas escenas fueron rodadas en Takaka Hill, una colina cubierta por un manto de árboles verdes que se encuentra a escasos kilómetros de la verdadera atracción natural de la zona: el Parque Nacional de Abel Tasman.

Parque Nacional Abel Tasman

Parque Nacional Abel Tasman

Este parque costero, situado en el extremo norte de la isla Sur, ofrece un sinfín de trekkings (de duraciones muy variadas) por senderos bien señalizados que discurren entre una combinación perfecta de verdes acantilados que mueren en playas vírgenes y bosques autóctonos donde tienen su vida un gran número de aves endémicas.

Os recomiendo la opción del kayak para recorrer sus costas a vuestro ritmo. Si tenéis uno propio, podréis realizar una excursión de varios días, acampando en lugares solitarios de belleza sobrecogedora. Si no, siempre podéis alquilarlo por unos 25-30 dólares neozelandeses cada día. Nosotros estuvimos un día de verano remando sin parar de aquí para allá, completamente solos, y lo disfrutamos como niños.

Parque Nacional de Abel Tasman

Parque Nacional Abel Tasman

Pues con estos dos artículos que os he dejado sobre la Tierra Media en Nueva Zelanda, creo que ya estáis listos para seguir los pasos de Tolkien por el mundo que nos regalaron elfos, hombres, enanos y hobbits con su esfuerzo en la lucha contra Sauron hace ya muchas edades. Y si encontráis un anillo dorado, liso, sin ninguna inscripción aparente… Decidid si realmente lo queréis coger…

[cta id=’3880′]

Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos a todos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas, en la Tierra de Mordor, donde se extienden las sombras…

Eso sí, recordad que ya no se paga en monedas de oro como en aquella época. Ahora solo aceptarán dólares neozelandeses que podrás cambiar con Global Exchange.

Por último, para contar con la máxima tranquilidad, no olvides contratar tu seguro de viaje.

David Escribano

Aunque estudié ADE y Económicas, siempre me gustó escribir historias inventadas. Hace una década que viajo para no tener que imaginarlas. Editor desde el 2007 en Viajablog y miembro de Travel Inspirers.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Menú de cierre