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Sorpréndete con los sabores de Polonia

Sorpréndete con los sabores de Polonia

La percepción que se tiene de un lugar guarda una estrecha relación con el bagaje cultural de cada individuo. Polonia y su capital, Varsovia, despiertan una estética un tanto soviética en el visitante occidental, mientras que un turista ruso seguramente notará un ambiente claramente parisino, un hecho que hace eco cuando hablamos de la gastronomía polaca.

Aparte de estar ubicado en el corazón de Europa, en el paso de antiguas rutas comerciales provenientes de los cuatro puntos cardinales del continente, algunos hechos históricos de asedios e invasiones de este país por otras culturas han marcado una gran influencia en su cocina. En este aspecto, es notable el peso que tiene la gastronomía de muchos países como la alemana, la turca, la judía, la italiana y la francesa, que han logrado dejar una huella muy profunda.

En la actualidad, la gastronomía polaca está atravesando una especie de renacimiento, en donde muchos restaurantes están comenzando a rescatar recetas antiguas que se perdieron después de los duros tiempos que se vivieron tras la Segunda Guerra Mundial, donde la mayoría de restaurantes pasaron a ser nacionalizados y a tener precios sumamente altos para el pueblo, o simplemente desaparecieron.

Costumbres gastronómicas de Polonia

Una palabra que define la forma de comer en Polonia es «abundante». Los polacos no se andan con rodeos cuando se trata de cantidad y es que la base de su estilo culinario tiene una fuerte tradición campesina (aunque la presentación en plato suele ser muy esmerada). Aun así, la cantidad y la presentación pueden variar según la categoría del restaurante, pero con seguridad no pasarás hambre en Polonia.

Aperitivo polaco.

Por regla general, la comida o la cena están compuestas por tres platos: sopa, aperitivo o entrante y plato principal. Se dice que en Polonia: ¡hay más de 365 recetas distintas de sopa! Definitivamente son amantes de los platos de cuchara, una costumbre relacionada con el clima del país y que no es obligatorio consumir si no es de tu gusto ya que no suelen faltar los entrantes como el arenque o los ahumados. También es popular la parrillada polaca, donde no faltan las salchichas.

Platos imprescindibles

Es imposible condensar la totalidad de delicias presentes en la gastronomía polaca, que además tiene grandes variaciones dependiendo de la región, pero en general encontrarás carnes de muy buena calidad, así como pescados de mar o de agua dulce. De guarnición es muy común encontrar productos de la tierra como la patata, la col, la remolacha o la zanahoria, generalmente bañados en salsa, así como alimentos hechos a base de harina y leche.

Barszcz (sopa de remolacha)

Es una de las sopas más populares en Polonia y no es de extrañar gracias a su delicioso sabor. Prima hermana del borscht, esta sopa está elaborada, principalmente, a base de remolacha, aunque también lleva zanahorias y cebolla. Se sirve muy caliente como primer plato y va aderezada con pimienta negra. El secreto de su sabor ácido radica en la utilización de nata agria con un toque de azúcar. En días de invierno es un remedio perfecto para el frío.

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Pierogi

También llamadas pierogi ruskie (empanadillas rusas), son el plato más característico de Polonia y se consumen también de forma masiva en algunas zonas de Estados Unidos, donde han conservado su nombre debido a la fuerte inmigración polaca. Elaboradas con harina, usualmente vienen rellenas de puré de patatas, col, sauerkraut, champiñones, cebollas, queso, carne y huevo duro, bien sea cada ingrediente por separado o algunos mezclados entre sí.

Steak Tartar

Un nombre que sin duda se ha hecho famoso en todo el mundo. El steak tartar es un plato que se puede pedir en casi cualquier restaurante de Polonia. Consiste en una ración de carne picada de solomillo de buey cruda, acompañada de cebolla picada muy fina, alcaparras, pepino y en ocasiones se sirve con una yema de huevo sobre la carne. Es un plato delicado de sabor cuyo éxito depende de la calidad y frescura de la carne.

Imagen de un plato de steak tartar.

Kaczka z jabłkami (pato asado con manzanas)

Que no te asuste este nombre impronunciable. Esta exquisitez polaca es digna de probar incluso si no te entusiasma mucho el pato. Después de hornear el pato relleno de manzanas durante casi dos horas, se sirve en la mesa con guarnición de patatas, brócoli o puré. En mi caso, vino acompañado de una deliciosa salsa de arándanos, tal y como lo sirven en el restaurante Browaria de Poznan.

Pierniki

Esta especialidad polaca proviene de la ciudad de Torun (lugar de nacimiento de Nicolás Copérnico), se trata de uno de los dulces más tradicionales del país y se ha estado elaborando desde la Edad Media. Esta galleta, hecha a base de jengibre, tiene diversas presentaciones, aunque esencialmente va rellena o cubierta de chocolate.

Imagen de una tienda en la que venden pierniki, en Torun.

Medialunas de San Martín

Otra especialidad local, en esta ocasión de la ciudad de Poznan, las medialunas de San Martín son tan tradicionales que incluso cuentan con su propio museo en el casco antiguo de esta ciudad (con vistas a la Plaza del Mercado), donde además podrás participar en su elaboración. Olvídate de las calorías y disfruta sin remordimientos de este postre tan delicioso como potente.

Imagen de las medialunas de San Martín

¿Y para beber?

Es imposible viajar a Polonia y no degustar alguna cerveza local, una de las bebidas nacionales que además de popularidad, goza de una reputación excelente. Si te interesa el tema, es posible incluso hacer una visita guiada en castellano por la fábrica de cervezas Lech (una de las principales productoras de cerveza en Polonia), que además incluye una degustación. Una nueva moda en el mundo de la restauración en Polonia es la de la destilación propia de cerveza. Muchos restaurantes están ofreciendo su propia producción, que aparte de una gran calidad se puede conseguir a precios asequibles, lo cual viene siendo una ventaja muy competitiva.

Imagen de una destilería en Browaria.

En Polonia se puede comer muy bien por relativamente poco, en parte gracias a que a pesar de haber entrado en la Unión Europea en 2004, no se ha adoptado el euro como moneda de uso principal sino que han continuado utilizando el zloty. Viajar a Polonia requiere cambiar de moneda y para tal fin te recomendamos utilizar los servicios de Global Exchange donde podrás cambiar de euros a zlotys polacos fácilmente.

Ricardo Ramírez Gisbert

Arquitecto y apasionado de los viajes y la fotografía. Autor del blog El Arquitecto Viajero y editor de la guía sobre Barcelona en inglés Barcelona N’Do

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