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8 razones para enamorarte de Split

8 razones para enamorarte de Split

Se dice que Croacia es uno de los tesoros mejor guardados del Adriático y aunque en la actualidad es un destino mucho más popular que hace unos años, este rincón de la costa dálmata sigue teniendo un encanto especial que el turismo no ha conseguido arrebatar. Split, la principal ciudad de la Dalmacia y la segunda más habitada del país, es un claro ejemplo.

Con una mezcla de arquitectura medieval, vestigios romanos e islas con playas paradisíacas, Split es una muestra de cómo fue el Mediterráneo en otra época. Girando en torno al Palacio de Diocleciano, su monumento más importante, el centro histórico de Split es Patrimonio de la Humanidad y un sitio que invita a perderse entre sus plazas, terrazas y callejuelas. Estas son 10 razones para enamorarse de Split.

1. Paseo marítimo La Riva.

Uno de los puntos neurálgicos de Split es su elegante paseo marítimo que lleva por nombre La Riva. Esta vía peatonal, que ofrece vistas de todo el puerto, fue construida a comienzos del siglo XIX tras el derribo de las murallas y con el paso del tiempo, fue adquiriendo un toque distinguido y elegante con la llegada de restaurantes, terrazas, cafés y sus características palmeras. Sin duda alguna, es el sitio para ver y dejarse ver en Split.

Imagen del Paseo marítimo La Riva

2. Centro histórico de Split.

Concurrido a todas horas, el centro histórico, que es Patrimonio de la Humanidad desde 1979, despide un encanto sin precedentes y una estética medieval que transporta al visitante a otras épocas. Perderse por las callejuelas de la ciudad vieja es imprescindible, especialmente por los alrededores del Palacio de Diocleciano, estructura que domina el panorama de Split, la cual comenzó a crecer en torno a la antigua casa de descanso del emperador romano, entre los siglos III y IV d.C. Construido con la misma piedra caliza blanca que se utilizó en el palacio, sus calles y muros resplandecen de una manera muy particular, ya sea de noche o de día.

3. Palacio de Diocleciano.

Después de su renuncia voluntaria como emperador, Diocleciano escogió este emplazamiento para su residencia de descanso, un enorme palacio de 38 000 metros cuadrados con murallas de alturas de entre 15 y 20 metros, 16 torres de vigilancia y hasta un acueducto propio para dotarlo de agua. Una fortaleza acorazada que solo tenía 4 puertas de entrada, fuertemente custodiadas: la Puerta de Oro, la Puerta de Bronce, la Puerta de Plata y la Puerta de Hierro.

Imagen del Palacio Diocleciano

En su época de esplendor, las murallas del Palacio de Diocleciano llegaban hasta el mar, para facilitar el abastecimiento de mercancías por medio de la vía marítima y estaba dotado de todo tipo de lujos. Actualmente, solo se conserva una sombra de lo que fue el palacio, ya que la estructura ha sufrido todo tipo de cambios y reformas. Sin embargo, aún se pueden ver algunas de las puertas y torres, así como el Templo de Júpiter, el Mausoleo de Diocleciano y el Peristilo. No dejes de visitar el Museo Arqueológico de Split, el más antiguo de Croacia.

Imagen del peristilo en el Palacio Diocleciano

4. Catedral de San Duje.

La reconocerás por su alto campanario, el cual se puede ver desde prácticamente cualquier punto de Split. Ubicada dentro del complejo del Palacio de Diocleciano, la principal catedral de Split fue reconvertida a templo católico durante el siglo VIII. Una visita a la torre del campanario es muy recomendable por las increíbles vistas del casco antiguo. Sin embargo, no es recomendable para los que sufren de vértigo, ya que se trata de un ascenso por una pequeña escalera metálica la cual se adosa al perímetro del campanario, que es completamente hueco.

Vista de Split desde el campanario

5. Plaza de la República.

La Plaza de la Prokurative es uno de los espacios más representativos de Split. Inspirada en la Plaza de San Marcos de Venecia, los pórticos y sus rojas fachadas dejan ver la huella de la influencia que tuvo el dominio extranjero en la ciudad, primero bajo el mandato de Venecia y, posteriormente, el napoleónico y el austro-húngaro. La plaza cobra vida en verano, cuando sus terrazas se llenan, el sol brilla y enciende los vivos colores de sus fachadas.

Imagen de la Plaza de la República de Split

6. Barrio de Veli Varos.

Muy cerca de la Plaza de la República, se da el inicio de este pintoresco barrio, el cual se ubica a las faldas de la colina de Marjan, uno de los accidentes geográficos más relevantes de Split. Veli Varos es uno de los barrios más antiguos y, en el pasado, uno de los de menos recursos de Split, el primero de los que se construyeron fuera de las murallas hacia el siglo XII. Para recorrerlo, nada mejor que comenzar el ascenso de la colina por sus serpenteantes calles y descubrir pequeñas joyas de arquitectura popular dálmata, así como restaurantes de comida tradicional.

7. Colina de Marjan.

Ubicada en el extremo más occidental de la península de Split, esta colina es un enclave estratégico que ofrece vistas privilegiadas de la ciudad y de su entorno. Con una subida suave y sin dificultades a lo largo del barrio de Veli Varos, aquí encontrarás distintos miradores a tu paso y el Café Vidilica, donde puedes probar una refrescante cerveza croata, comer o tomar una merienda a media tarde.

Imagen de Split desde la Colina de Marjan

Aunque los precios suelen ser un poco más caros que en el centro, solo por las vistas merece la pena. Croacia pertenece a la Unión Europea pero la moneda oficial es la kuna (podrás cambiarla con Global Exchange). Si tienes pensado viajar a Split, te recomendamos hacer tu cambio de moneda antes de llegar al país.

8. Puerto de Split

Split es uno de los mayores puertos del Adriático (el mayor de Croacia y el tercero de Europa) y a sus costas llegan infinidad de cruceros, pero aunque viajes a Split en avión o en barco, una visita al puerto es muy recomendable. Existen varios rincones con encanto donde es posible quedarse a ver el atardecer, mientras se encienden las luces en el paseo marítimo y te rodean los barcos de pescadores.

Imagen del puerto de Split, en Croacia

Si decides moverte en coche por Croacia, puedes visitar alguna de las islas paradisíacas cercanas a Split como Brac (donde se encuentra la famosa playa de Zlatni Rat) o Hvar, y llevar tu coche en ferri. Visita la web de Jadrolinija para comprar billetes de ferri.

© Imágenes: Ricardo RamírezCésar González PalomoNikolaj Potanin y Waldo93.

Ricardo Ramírez Gisbert

Arquitecto y apasionado de los viajes y la fotografía. Autor del blog El Arquitecto Viajero y editor de la guía sobre Barcelona en inglés Barcelona N’Do

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