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Varsovia, un bello renacer de entre los escombros

Varsovia, un bello renacer de entre los escombros

Podría decir de la ciudad que da nombre a este post que, tras la Segunda Guerra Mundial, renació. Y sería totalmente cierto. Porque un 85% de Varsovia fue reducida a escombros y 700 000 personas perdieran la vida durante la contienda. También puedo afirmar que es la capital de Polonia, título que adquirió en 1596, cuando el rey Segismundo III Vasa la trasladó desde Cracovia.

Pero, sin duda, lo que debo decirte es que esta idílicia urbe merece una visita de, al menos, un par de días. Por eso, en este post, te cuento todo lo que debes saber para viajar hasta Varsovia.

Cómo llegar a Varsovia.

Varsovia está situada a 357 kilómetros de distancia de una de las ciudades más emblemáticas de Polonia, Cracovia. Por eso, una de las opciones es llegar en tren desde esta, trayecto que te llevará sobre dos horas y media. Puedes consultar toda la información sobre los trenes disponibles en la web del sistema ferroviario del país, pero tendrás que comprarlos de forma presencial o a través de agencias como Polrail. También encontrarás múltiples opciones para viajar hasta allí, en tren, desde distintas ciudades europeas, como República Checa o Berlín.

Si, en cambio, quieres llegar, directamente, a esta ciudad, puedes hacerlo en avión. Encontrarás vuelos baratos, por ejemplo, desde Madrid (España), si los coges con antelación suficiente. ¡Un plan perfecto para un fin de semana!

Qué ver en Varsovia.

Con 1 735 400 habitantes, esta ciudad,  situada a ambas orillas del río Vístula, cuenta con emblemáticos edificios que tratan de contar lo que la historia se encargó de destruir. Si quieres saber dónde quedarte, puedo recomendarte el Tatamka hostel, en el caso de que viajes en modo low cost, porque es donde me quedé yo y además de su buen precio, tiene una ubicación perfecta para empezar el recorrido por los lugares que te voy a comentar a continuación. Si este no es tu estilo de viaje, también encontrarás multitud de hoteles en los que quedarte.

En el caso de que tus pasos por esta ciudad empiecen en el hostal que te he comentado, y antes de que los encamines hacia el centro histórico, puedes acercarte al Centro de Ciencias Copérnico (Centrum Nauki Kopernik), a orillas del Vístula. En este, que debe su nombre al astrónomo polaco, podrás experimentar cómo debe ser la sensación de pisar la luna o encontrarse en mitad de un terremoto.

Monumento a Copérnico en Varsovia, Polonia.

Una vez que hayas terminado de experimentar estas sensaciones, puedes iniciar tu camino hacia el centro, al que tardarás unos 30 minutos andando, a paso ligero. Durante el trayecto también te encontrarás otra alusión a Copérnico: una estatua suya.

La siguiente parada deberás hacerla en la sede del parlamento (Budynek Sejmu), donde vive el presidente de la República (Andrzej Duda en la fecha en que se ha escrito este post). Lo mejor es visitarlo durante los días en los que no hay sesión para poder ver la sala de sesiones y el vestíbulo principal, entre otros. Eso sí, tendrás que hacerlo acompañado por un guía.

Imagen del Parlamento, en Varsovia, Polonia.

Desde aquí, puedes dirigirte hacia el castillo real (Zamek Królewski). Destruido por completo durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido sometido a diversas restauraciones. En el edificio actual, destaca su torre del reloj y su museo, donde encontrarás pinturas de Rembrandt, entre otros. Cerca de esta edificación, podrás admirar la Columna del Rey Segismundo III Vasa, erigida en 1644 por orden del rey Ladislao IV en honor a su padre, el rey Segismundo III Vasa. Este, como ya hemos comentado anteriormente, fue quien trasladó la capital de Cracovia a Varsovia.

Imagen del castillo real de Varsovia, en Polonia.

En la Ciudad Vieja (Stare Miasto), que es la parte más antigua de la ciudad y está rodeada por murallas, podrás disfrutar de sus bonitas casas de colores y, por supuesto, de su famosa, y enigmática, sirena, en el centro del mercado, considerada la protectora de la ciudad. Verás otras dos figuras de esta sirena en el puente Świętokrzyski y en el viaducto de Markiewicz, respectivamente.

En esta zona, además, podrás comprar algún que otro souvenir, si es que te quieres llevar algún recuerdo, porque por estas callecitas hay multitud de tiendas entre las que elegir.

Calle del centro histórico de Varsovia, en Polonia.

Varsovia y Chopin.

Otro de los nombres insignia de esta ciudad polaca es Fryderyk Chopin, quien creció y estudió aquí, además de que su corazón descansa, por petición suya, en la iglesia de la Santa Cruz. Por ello, encontrarás múltiples alusiones al músico. Sin duda, el más reseñable es el museo que lleva su nombre.

Y he dejado para el final el rincón de Varsovia que a mí más me gustó: el Parque Lazienki. En él podrás disfrutar de un conjunto de palacios y jardines, como el Pałac na Wyspie o el Pałac Myślewicki, en 76 hectáreas, además de multitud de edificios históricos. Aquí, además, verás la estatua más famosa del mundo de Chopin, a los pies de la cual, los sábados y domingos de verano, podrás disfrutar de conciertos de piano gratuitos.

Parque Lazienkowski, en Varsovia, Polonia.

¿Dónde puedo cambiar dinero para mi viaje?

Para viajar a Varsovia necesitarás zlotys polacos. Global Exchange cuenta con casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de más de 20 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

© Imágenes: Miriam Gómez Blanes.

Miriam Gómez Blanes

Periodista inquieta y adicta a la escritura sin solución, actualmente coordino los contenidos del blog de viajes de Global Exchange, «Travel and Exchange». También cuento otras historias y realidades en mi blog: www.overthewhitemoon.com. Y lo hago mientras recorro el mundo. Si un viaje me dice ven, lo dejo todo.

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