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Piriápolis: el recuerdo de la Belle Époque de Uruguay

Piriápolis: el recuerdo de la Belle Époque de Uruguay

Tengo que reconocer que cuando visité Montevideo por primera vez, mis expectativas no eran muy elevadas. Me motivaba el hecho de conocer al padre y amigos de uno de mis mejores amigos de Dublín, un uruguayo de humor negro y generosidad extrema. Sin embargo, la gente me decía que en Uruguay había poco que ver. Se equivocaban.

Es cierto que no se puede comparar un país de 3 millones de habitantes, y que porta la etiqueta de segunda nación más pequeña de Sudamérica, con gigantes turísticos como Brasil, Argentina o Perú, pero Uruguay tiene joyas como Colonia del Sacramento, Montevideo o las playas de Punta del Diablo, La Paloma o Punta del Este. También en el interior, con sus extensos campos que antes dominaban los gauchos y su ganado, hallarás una vida muy rica e interesante para los ojos del viajero ávido de experiencias.

Y después está Piriápolis. Visité Piriápolis a principios de diciembre, cuando los turistas aún no acudían en masa, cosa que sucede a partir de la segunda quincena de diciembre y perdura hasta finales de marzo. Me resultó muy complicado definir la ciudad.

Piriápolis fue el primer balneario de Uruguay y parece anclada en el tiempo. Caminaba por su paseo marítimo con la total seguridad de que en cualquier momento me iba a encontrar un Ford de 1925 en el cual viajara una pareja acomodada, con su sombrero italiano él y su pamela francesa ella.

Cerros, campos, playas y una belleza propia de la Belle Époque. Os voy a descubrir Piriápolis.

Cómo llegar a Piriápolis

Para llegar a Piriápolis, primero tendrás que volar a Montevideo o Punta del Este. De hecho, esta última se encuentra más cerca de Piriápolis que de Punta del Este (a unos 24 kilómetros).

Lo más normal es que vueles a Montevideo y podrás hacerlo con compañías como Iberia y Air Europa.

Una vez te encuentres en la capital uruguaya, podrás recorrer los casi 100 km (dirección este) que la separan de Piriápolis en autobús. Los autobuses parten de la terminal Tres Cruces y suele haber uno cada hora, sobre todo en temporada alta (de diciembre a marzo). Las compañías que viajan de Montevideo a Piriápolis son COT y COPSA y el precio suele rondar los 220 URU (pesos uruguayos), unos 5,75 euros al cambio actual.

El trayecto entre Montevideo y Piriápolis lleva entre hora y media y una hora y 45 minutos.

Un poco de historia sobre Piriápolis

La ciudad de Piriápolis se llama así por su fundador: el uruguayo Francisco Piria.

Piria fue un claro ejemplo de hombre que se hace a sí mismo. Se enriqueció con el negocio inmobiliario en Montevideo, y otras ciudades uruguayas, y después diversificó su campo de acción, llegando a dedicarse, entre otras cosas, a la agricultura y la extracción y venta de granito.

A finales del siglo XIX, Piria recorrió los balnearios de media Europa y regresó a su Uruguay natal con la idea fija de replicar allí aquellos reductos de paz y tranquilidad que tanto éxito tenían en el Viejo Continente.

A finales de 1889, el magnate realizó un viaje por la costa que quedaba al este de Montevideo. Fue en ese viaje cuando Piria quedó prendado de la belleza paisajística de las tierras que se extendían entre el cerro Pan de Azúcar y las aguas del Atlántico.

El flechazo fue instantáneo y en 1890 compró 2700 hectáreas de campo y comenzó a construir el castillo que se convertiría en su residencia particular tras su finalización, en 1897.

A principios del siglo XX llegaron los grandes hoteles. El primero de ellos fue el Hotel Piriápolis, finalizado en 1905, y el más grande y espectacular, el Argentino Hotel, uno de los más grandes de Sudamérica y que fue inaugurado por el presidente Baltasar Brum en 1930.

Durante los años 30, siguieron aflorando hoteles, aunque la II Guerra Mundial hizo que el turismo se resintiera en la década de los 40. Fue solo un espejismo, porque en los años 50 la recuperación fue más que notable, superando los niveles de turistas anteriores a la guerra.

Hoy en día, Piriápolis es una población que cuenta con unos 9000 habitantes en invierno, pero su población se multiplica por más de tres en verano.

Qué ver y hacer en Piriápolis

Cuando visité Piriápolis, me dediqué a deambular por su paseo marítimo, descansar en sus playas y descubrir sus lugares más emblemáticos. Sentí como si hubiera viajado en el tiempo y me encontrara en los locos años 20.

Entre las mejores cosas que hacer y ver en Piriápolis, me quedo con las que dejo a continuación.

El Argentino Hotel

Inaugurado en 1930, este hotel fue la obra culminante de Piria en la ciudad.

No es un hotel cualquiera, sino que fue creado para deslumbrar a toda Sudamérica. Con toques renacentistas, su fachada domina la rambla marítima principal de Piriápolis y es el lugar más emblemático de la ciudad. Piria hizo traer muebles y esculturas de Francia e Italia, supervisando personalmente unas obras que darían lugar a 300 lujosas habitaciones y todas las comodidades necesarias para alojar a las clases altas de la época.

Hoy en día, el hotel sigue conservando el mismo aire que entonces (y el mismo número de habitaciones) y también hace las funciones de casino. Es una visita obligada en Piriápolis.

El castillo de Piria

La antigua residencia de Francisco Piria es una copia de las antiguas villas italianas de finales del XIX. Dos grandes torreones custodian el edificio principal, mientras que en el jardín aparecen, rebeldes, las viejas palmeras, que dan sombra a una estatua de bronce que representa al dios Mercurio.

Decorado con muebles de la época y pinturas y armas traídas directamente de Europa, hoy en día, el castillo de Piriápolis alberga el museo local.

Además, desde los balcones florentinos de la segunda planta, podrás disfrutar de las vistas del cerro Pan de Azúcar.

Cerro Pan de Azúcar

Desde los 400 metros de altura a los que se encuentra la cima del cerro Pan de Azúcar, divisas toda Piriápolis y su costa.

El lugar es muy visitado cuando el tiempo no acompaña para estar en la playa y los más pequeños pueden disfrutar de la fauna del cerro, que cuenta con gatos monteses, liebres y un buen número de especies de aves.

Su icono más vistoso es la gran cruz que corona el cerro, construida en 1933.

Telesilla al cerro San Antonio

El telesilla que te remonta a la cima del cerro San Antonio (a 130 metros sobre el nivel del mar) ofrece unas vistas distintas de Piriápolis.

Una vez en la cima, al este podrás observar las rojas rocas de Punta Colorada, lugar favorito de los pescadores tradicionales para pasar el rato probando suerte con sus cañas.

Al oeste se extiende la bahía del puerto, el centro de la ciudad y, a lo lejos, la silueta de pequeñas sierras recortadas contra el cielo.
Por último, al norte aparecen las cimas del Pan de Azúcar y el cerro Del Toro.

Si prefieres hacer algo de deporte, hay una linda caminata hasta la cima.

Paseo en bicicleta

Alquilar una bicicleta y pasear por Piriápolis es uno de los mejores planes que hacer en la ciudad.

Un buen recorrido es el que lleva del balneario de Playa Hermosa, pasa por Playa Grande, luego por la ciudad, el Argentino Hotel, más playas, el Hotel Colón (un pequeño castillo fundado por Piria en 1910) y finaliza a los pies del cerro San Antonio (aunque puedes subirlo en bici, si te ves con fuerzas).

Una de las maneras más sanas de descubrir Piriápolis.

Puerto de Piriápolis

Es el mejor lugar de Piriápolis para degustar buen pescado. Puedes tomarlo en los pequeños restaurantes que hay en él o comprarlo en los puestos que ponen unos doscientos metros al este, siguiendo por la rambla marítima.

Mercadillo de La Pasiva

El Paseo Artesanal La Pasiva es una de las mejores opciones nocturnas —y tranquilas— de Piriápolis. Ocupa la zona que fueran los vestuarios y baños del primer hotel de Piriápolis, el Hotel Piriápolis, fundado en 1905.

En este mercadillo podrás encontrar un centenar de puestos en los que se venden artesanías uruguayas. Pulseras, colgantes, sombreros, cinturones, zapatos, artículos de decoración y, cómo no, distintos tipos de mates.

Piriápolis fue una agradable sorpresa en mi gran viaje por toda Sudamérica.

Dónde cambiar moneda en Uruguay

Para moverte por Uruguay necesitarás contar con pesos uruguayos, moneda que podrás conseguir con Global Exchange. Siendo la tercera empresa del mundo en prestar este servicio, opera en distintos lugares de Uruguay, que van desde aeropuertos hasta distintos buques, en el Puerto de Montevideo y en el de Colonia del Sacramento (Buque «Francisco», «Silvia Ana L.», «Eladia Isabel» y «Atlantic III»).

Consulta su ubicación en el siguiente mapa:

Ademas, Global Exchange cuenta con 260 casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de 21 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

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Imágenes: Nico_, Jer, VillegasLillo, Leandro Marticorena y casaseneleste.

David Escribano

Aunque estudié ADE y Económicas, siempre me gustó escribir historias inventadas. Hace una década que viajo para no tener que imaginarlas. Editor desde el 2007 en Viajablog y miembro de Travel Inspirers.

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