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¿Viajas a Noruega? ¡Aprovecha para visitar Oslo!

¿Viajas a Noruega? ¡Aprovecha para visitar Oslo!

Noruega es uno de los mejores destinos europeos para disfrutar de la naturaleza, no hay duda. ¿Cómo es posible que, a tres o cuatro horas en avión desde España, exista un escenario tan diferente? Allí, los glaciares, fiordos, montañas, islas, bosques y auroras boreales son los protagonistas. Y ahora añadimos uno más: Oslo, como perfecta aproximación a la cultura e historia noruega.

En Travel and Exchange ya habíamos viajado al país nórdico, hemos recomendado los mejores lugares, fiordos y lo que más nos gusta: cómo hacerlo por libre. Para empezar, hay varias aerolíneas que ofrecen vuelos económicos a distintas ciudades. Y una vez allí, una opción interesante es alquilar un vehículo para explorar el paisaje noruego. Si tu ruta pasa por Oslo, o si simplemente es tu punto de llegada o de partida, aprovecha la ocasión para visitar los lugares que ahora te recomendamos.

Oslo, ciudad a pie de montaña para disfrutar de la nieve.

Como cabe esperar por su latitud, Oslo es una ciudad fría, especialmente en los meses de invierno. Por ello, y por su ubicación entre montañas, es la base perfecta para los aficionados al senderismo y al esquí. Como si de una estación de este deporte se tratara, en los bosques próximos a Oslo existen miles de kilómetros de pistas habilitadas y algunos tramos iluminados para disfrutar esquiando por la noche. Para recuperar fuerzas y disfrutar del paisaje nevado hay refugios repartidos entre las pistas. Y si eres más de senderismo, el bosque de Nordmarka está a tan solo 20 kilómetros del centro de Oslo.

Imagen de Oslo con nieve.

Fiordo de Oslo.

Pero si prefieres conocer Noruega más en profundidad y no centrarte exclusivamente en esquiar, entonces agradecerás las temperaturas suaves del verano. En un día despejado puedes subir en barco para conocer el fiordo de Oslo, en cuya cabecera está emplazada la capital del país. Lo más atractivo del Oslofjord, es visitar alguna de sus 40 islas, mediante un tour turístico, en ferris locales o, incluso, en kayak. La naturaleza se mezcla con la ciudad, tanto en la costa, ocupada por la ciudad de Oslo, como en las islas, frondosas y edificadas a la vez.

Museo del pueblo noruego.

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Decíamos que Oslo sirve de aproximación a la cultura e historia del país, y el mejor ejemplo es el Museo noruego de historia cultural, conocido como Norsk folkemuseum o Museo del pueblo noruego. Se trata de un extenso recinto entre árboles, donde han trasladado 155 construcciones históricas procedentes de todo el país para reunir e ilustrar cómo eran las granjas, iglesias y cabañas de la Noruega más rural. Caminar por este museo al aire libre es como retroceder varios siglos, atravesando campos y senderos, contemplando preciosas edificaciones de diferentes zonas noruegas, como la iglesia de madera de Gol, las granjas de Telemark, la de Setesdal o la posada de Akkerhaugen, entre muchas otras.

Museo de barcos vikingos.

Imagen del Museo de barcos vikingos
Seguimos de museos y no salimos de la península de Bygdøy. En este pequeño museo se encuentran tres de los drakkars, o barcos vikingos, mejor conservados del mundo. Con esa forma tan característica, largos y estrechos, fueron desenterrados cerca de Oslo, a orillas del Oslofjord. No te pierdas los detalles en los grabados sobre la madera del Gokstad, el mejor conservado de los tres.

Y para terminar con navíos noruegos, puedes ir al Museo del Fram, donde se conserva en excelentes condiciones el navío más resistente del mundo -dicen-, que sirvió para durísimas expediciones en la Antártida y el Ártico a principios del siglo XX.

El grito, en la Galería Nacional de Noruega.

Imagen de El grito, de Munch.

La versión más famosa de la obra maestra de Munch, El grito, está en la Galería Nacional. Es tan solo un ejemplo de la enorme colección de arte, en multitud de estilos, que alberga la pinacoteca. Es la mejor y más completa galería de Oslo, con obras desde el siglo XIX hasta la actualidad, de artistas escandinavos e internacionales. Si te ha sabido a poco esta muestra de Munch, entonces puedes visitar el Museo de Edvard Munch.

Caminando sobre la ópera de Oslo.

Imagen de la Ópera de Oslo, en Noruega.

La arquitectura de la Casa de la ópera de Oslo otorga importancia tanto a lo que sucede dentro, como a lo que queda en el exterior de la edificación. Levantada a orillas del fiordo de Oslo, tiene la peculiaridad de ser transitable por su tejado de mármol, convirtiéndose en un icono de la ciudad, un centro de reunión para oslenses y visitantes que acuden a contemplar su reluciente e innovador diseño nórdico y las diferentes perspectivas de la ciudad. No muy lejos de allí, también en la orilla del fiordo, está la fortaleza de Akershus. Tras las gruesas murallas, sobresale su imponente castillo medieval, otra imagen característica de Oslo.

Explorando las calles de Oslo: de Kvadraturen a Grünerlokka.

Imagen del puerto de Oslo.

Una buena forma de conocer cómo se vive en otra ciudad es pasar tiempo en sus calles, caminando sin ruta fija y observando a sus habitantes. El barrio histórico de la ciudad es Kvadraturen, de calles rectas y manzanas perfectamente cuadradas. Dentro de la cosmopolita ciudad de Oslo, el distrito de Grønland, al este, es la zona con mayor mezcla multicultural, con mercadillos, comidas del mundo y precios más asequibles. Y no te olvides de pasear por el barrio más alternativo, repleto de arte urbano: Grünerlokka.

Aunque no es una ciudad especialmente grande, para moverte de un barrio a otro puedes ir en bicicleta o usar la eficiente red de transporte público, combinando metro, tranvía, autobús y ferri. O bien en bicicleta, aprovechando que es una ciudad bike-friendly.

Por último, una panorámica desde Holmenkollen.

Imagen de Holmenkollen, en Oslo.

En un día despejado, para despedir Oslo, ve a lo más alto del Holmenkollen. Es una zona residencial en las montañas próximas a la ciudad, dedicada al esquí, y donde se levanta un altísimo trampolín para esquiadores. Aunque no practiques este deporte, puedes subir hasta el mirador de observación para tomar una excelente panorámica. Está más alejado del centro, pero es fácilmente accesible en transporte público.

Imagen de Akershus, en Oslo.

Noruega es uno de los países con mayor poder adquisitivo del mundo, el coste de vida es elevado y, como consecuencia, no es un destino barato. La moneda oficial es la corona noruega. Te va a resultar realmente cómodo cambiar tus euros a esta con el servicio de Global Exchange, sin salir de casa, o en alguna de sus oficinas.

Por último, recuerda contratar tu seguro de viaje para moverte con la máxima tranquilidad.

Imágenes: Pål Nordseth, Jim Killock, Beata May, Tu, Tim Adams, Larry Lamsa, Max Froumentin y George Rex.

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Juan Ayala

Economista y blogger profesional de viajes. A principios de 2013, decidí romper con la rutina y ahora vivo en un continuo viaje alrededor del mundo. He cambiado mi sitio en la oficina por disfrutar cada día en un lugar diferente. Colaboro con Global Exchange y comparto mi viaje en hiworld.es y unceliacoporelmundo.com.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Que linda es costa rica, PRONTO LA VISITARE

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