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Plovdiv, testimonio de las tribus tracias en Bulgaria

Plovdiv, testimonio de las tribus tracias en Bulgaria

Coronada como la segunda ciudad más grande de Bulgaria, con una población de alrededor de 340 000 habitantes, Plovdiv nada tiene que envidiar a la capital de este país, Sofía, hermana mayor que siempre acapara todo el protagonismo, en cuanto a modernidad y aire cosmopolita se refiere. Porque este se respira por todos sus poros, a borbotones. Tal vez por eso esta ciudad será Capital Europea de la Cultura en 2019.

Tras haber descubierto este bonito destino en la, para mí hasta hace unos meses, sorprendente Bulgaria, en este post quiero hablaros de lo que encontraréis, si decidís viajar hasta Plovdiv, ciudad bautizada como Filípolis por el padre de Alejandro Magno, Filipo II de Macedonia, en el año 342 a.C. Preparad los sentidos y abrid bien los ojos porque en este post, viajamos hasta el centro urbano principal de la Tracia búlgara.

Cómo llegar hasta Plovdiv.

La visita a Plovdiv suele ir a continuación de la obligada a Sofía. Si esta es también vuestra idea, podréis llegar en autobús o tren. Como siempre en este país, yo os recomiendo que escojáis la primera opción ya que los autobuses en Bulgaria funcionan muy bien, son baratos y os llevarán a ahorraros muchas horas en multitud de trayectos. En este caso, es la mejor elección.

El billete de ida y vuelta desde Sofía a Plovdiv os saldrá por 28 levs búlgaros (unos 14 euros/15 dólares americanos) y tardaréis unas 2,5-3 horas, en función del horario que escojáis. La frecuencia de los mismos es elevada y contáis con uno cada media hora o cada hora, dependiendo de la franja (a primera hora de la mañana y última de la tarde están más espaciados). Además, el autobús os dejará bastante bien situados: a unos 15 minutos andando del centro histórico de esta urbe búlgara.

Imagen de la Mezquita Dzhumaya, en Plovdiv, Bulgaria.

Si decidís ir en coche, podréis alquilarlo en Sofía. La distancia que separa ambas ciudades es de 145 kilómetros lo que a un ritmo normal (el de turista, no el de búlgaro) os supondrá entre 1,5 y 2 horas, teniendo en cuenta que la velocidad máxima permitida, en la mayor parte de la carretera que os llevará hasta allí, es de 140 km/h.

Arte e historia, a partes iguales.

Si algo tiene Plovdiv que encandila es la forma en que mezcla historia y modernidad. Recorriendo las empedradas calles de su centro (no os resultará difícil moveros por él andando), os toparéis con vestigios romanos como el antiguo estadio, que está siendo restaurando, el Foro romano, cerca de pl. Tsentralen, o el Odeón, en el que puede que te encuentres con algún evento.

Cabe hacer alusión en este punto, sin duda, al imponente Anfiteatro romano, algo alejado del resto (a unos 15 minutos andando) pero que, sin duda, merece una visita. Este podréis verlo desde fuera, a través de una valla, pero si queréis entrar, tendréis que pagar 3 levs búlgaros (1,5 euros/1,6 dólares americanos, aproximadamente). Al lado del mismo podréis disfrutar de las visitas tomando algo en cualquiera de las terrazas que veréis (si hace buen tiempo, claro…).

Imagen del anfiteatro romano de Plovdiv, en Bulgaria.

Además de a través de las ruinas romanas, podréis disfrutar de la historia de esta ciudad en los museos que encontraréis en la misma. Entre otros, en el Museo Etnográfico, que cuenta con 40 000 piezas, el Museo Arqueológico o el Museo de Historia. Si vuestros gustos, en cambio, se encaminan más hacia el arte, no os preocupéis porque aquí también encontraréis multitud de galería de arte, como la Philippopolis, o la Galería Nacional de Bellas Artes. Porque si algo destaca en Plovdiv es el protagonismo que tiene el mundo artístico en cada una de sus arterias.

Pero como ya he dicho antes, Plovdiv también es modernidad. Y por este motivo, encontraréis preciosos cafés en los que tomar algo, pubs decorados con mucho encanto o tiendas con cientos de objetos que harán que vuestros levs vuelen.

Imagen de una de las calles del centro de Plovdiv, en Bulgaria.

A la hora de recorrer la ciudad, deberéis tener en cuenta que Plovdiv cuenta con siete colinas, aunque las más llamativas son cuatro: Nebet Tepe, Sahat Tepe, Bunardjika y Djendem. Disfrutad de las vistas, si podéis acercaros, al menos, a algunas de ellas.

Y si queréis saber más sobre la interesante historia de Plovdiv, podéis sumaros al free tour que os llevará a recorrer los entresijos de una de las ciudades más antiguas de Bulgaria. Tendéis la posibilidad de hacerlo de lunes a domingo, a las 11 y a las 18 horas, de mayo a septiembre, y a las 14 horas, de octubre a abril.

Por último, recordad que, como ya he comentado antes, deberéis pagar en levs búlgaros, moneda en curso en este país. Podréis cambiar vuestra moneda por esta con Global Exchange.

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© Imágenes: Miriam Gómez Blanes.

Miriam Gómez Blanes

Periodista inquieta y adicta a la escritura sin solución, actualmente coordino los contenidos del blog de viajes de Global Exchange, «Travel and Exchange». También cuento otras historias y realidades en mi blog: www.overthewhitemoon.com. Y lo hago mientras recorro el mundo. Si un viaje me dice ven, lo dejo todo.

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