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Lo que no te puedes perder en Mallorca

Lo que no te puedes perder en Mallorca

La isla de Mallorca (España), en el mar Mediterráneo, recibe, cada año, la visita de millones de turistas procedentes de todos los rincones de Europa, siendo los habitantes del norte del continente los que se hallan a la cabeza de la lista. Su agradable clima es ideal para visitarla en cualquier momento del año, aunque sus innumerables playas de gran belleza natural bullen de vida, especialmente en verano.

Pero Mallorca no es solo playa, y por ello os vamos a dejar una pequeña guía para que no os perdáis lo mejor de la isla.

Palma de Mallorca

La capital de la isla, y de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares (Illes Balears), es una ciudad perfectamente equilibrada entre el mar y la tierra. Toda Palma vive de cara al mar Mediterráneo, con un puerto deportivo impresionante y el símbolo de la ciudad, la catedral de Palma, erigiéndose imponente junto a él.

La Seu, como llaman los insulares a su catedral, se comenzó a construir en el año 1229, no siendo finalizada hasta 1601. El rosetón principal es el más grande de las catedrales gótica originales de toda Europa y su piedra, cuando se admira al sol, parece refulgir cual potente faro que saluda a los marineros que llegan cansados.

Catedral de Mallorca

El castillo de Bellver es otro de los lugares emblemáticos de la ciudad. Las vistas que se tienen desde este castillo del período gótico hacen merecer el nombre que se le dio en catalán antiguo, «Bell Veer» («Bella Vista»). Desde la colina sobre la que se levanta podremos divisar el puerto deportivo y la Seu, la Sierra de la Tramontana y los pinares de alrededor.

Piérdete por las estrechas calles del centro de Palma y deja que te sorprenda en cada esquina con sus casas y edificios monumentales de siglos de antigüedad, como la Lonja y el palacio de la Almudaina.

Valldemossa

Es uno de los bonitos pueblos que jalonan la Sierra de la Tramontana. Su casco histórico, de estrechas calles empedradas y portales decorados con plantas de colores vivos, se recorre en poco más de una hora o dos a un paso que te permite disfrutar del fresco aire de la sierra.

Contemplando las vistas que ofrece el mirador de Miranda des Lledoners, se inspiraron artistas de la talla de Chopin, J.L. Borges y Rubén Darío, que pasaron largas temporadas amparados por la tranquilidad de Valldemossa.

Castillo de Bellver

Sa Calobra

Cuando uno llega a divisar la pequeña cala de Sa Calobra entiende por qué mereció la pena conducir su coche por la sinuosa carretera que desciende las faldas de la Tramontana hasta el mar.

La playa, de cantos rodados y no más de 25 metros de largo, se halla encajonada entre peñascos de hasta 200 metros de altura, que parecen emerger del mar como colosos pétreos. Frente a ella, el azul del mar es intenso, ya que se alimenta de las claras y frescas aguas del Torrent de Pareis, que baja
de la sierra erosionando la roca.

Es un lugar perfecto para visitarlo en barco desde el puerto de Sóller o, con mucha paciencia, en

coche. No te olvides de las gafas y el tubo para disfrutar de las más de 300 especies marinas que habitan las rocas por las que está rodeada.

Cuevas del Drach

El incesante batir de las olas del Mediterráneo contra la costa mallorquina ha horadado la roca, formando algunas cuevas. Las más grandes y famosas de la isla son las del Drach.

Están situadas en el municipio de Manacor, cerca de la localidad de Porto Cristo. Es una red de cuatro cavernas (Cova Negra, Cova Blanca, Cova de Lluís Salvador y Cova dels francesos) conectadas entre sí.

Cuevas del Drach, Mallorca

Imagen de Michal Kosacky

Aunque en la Edad Media ya se conocía su existencia, no sería hasta el final del siglo XIX cuando se exploraron a fondo. Fue así como se encontró el lago Martel, que con sus 170 metros de longitud y entre 4 y 12 de profundidad, está considerado como uno de los mayores lagos subterráneos del mundo.

Se puede realizar una excursión donde caminas por el interior de las cuevas, admirando estalactitas y estalagmitas para después dar un paseo en barca por el lago Martel y deleitarte con un pequeño concierto de música clásica, especial tanto por la magnífica acústica como por la belleza del entorno.

Cabo de Formentor

El cabo de Formentor ofrece al visitante las mejores vistas de toda la isla de Mallorca.

Se encuentra en el extremo norte, a unos 14 kilómetros por carretera de la población de Port de PollenÇa. En su punto más alto, la colina sobrepasa por poco los 380 metros sobre el nivel del mar y son varias las bonitas bahías que se forman a su alrededor, como Cala Fiquera, Cala Murta y Cala Pi de la Posada.

Su bonito faro data de 1863 y atrae la atención de los turistas casi tanto como el famoso mirador de Mal Pas (también llamado mirador d’es Colomer). Desde aquí se puede divisar Menorca al este, Alcudia en el sur y Cala Fiquera al oeste.

Estos lugares son tan solo una muestra en una isla donde la naturaleza decidió no escatimar en dones.

Para finalizar, te recordamos que la moneda en curso en España es el euro. Si la tuya no lo es, podrás cambiarla a tu llegada en cualquiera de las oficinas que Global Exchange tiene en el Aeropuerto de Palma de Mallorca.

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David Escribano

Aunque estudié ADE y Económicas, siempre me gustó escribir historias inventadas. Hace una década que viajo para no tener que imaginarlas. Editor desde el 2007 en Viajablog y miembro de Travel Inspirers.

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