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Navidad en Vilnius, Lituania

Navidad en Vilnius, Lituania

Lituania es una de esas tres Repúblicas Bálticas de las que hasta no hace tanto casi nadie tenía idea de su existencia. Es habitual que los viajeros emprendan un periplo para conocer los tres países o, al menos, para pasar en viajes casi relámpago por sus capitales.

Sin embargo, Vilnius, la capital lituana, merece por sí sola una escapada de varios días para recorrer sus calles empedradas, visitar algunas de sus innumerables iglesias o acercarse a sus museos y conocer parte de su dolorosa historia.

Tan solo cuatro horas separan Madrid de este país del norte de Europa en el que se encuentra el centro geográfico del continente, y si uno decide conocer Vilnius en diciembre, tendrá como recompensa encontrar una ciudad que, discretamente, se prepara para la Navidad.

Es en la enorme Plaza de la Catedral, al borde del casco antiguo de la ciudad, donde se instala el mercadillo navideño. Un puñado de puestos ofrecen bebidas calientes, como ese vino especiado tan típico en los países nórdicos, comidas ligeras o tazas de té acompañados por galletas de jengibre. Otras casetas muestran bonitos adornos para decorar la casa en Navidad o cálidos regalos como guantes o calcetines de gruesa lana, tan prácticos en los fríos días invernales lituanos.

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En el centro, el árbol se eleva dominando el lugar y llenando de luz la temprana noche del país mientras, a sus pies, decenas de niños esperan para acceder al interior donde un duende enviado por Papá Noel les espera para contarles increíbles historias de magia, que se convierte en regalos para todos. En un lateral de la plaza, un nacimiento de tamaño natural espera la llegada de Jesús en una cuna vacía que no estará ocupada hasta el 24 de diciembre.

Navidad en el centro de Vilnius, Lituania.

La elegante avenida Gedimino y sus tiendas también se adornan para la Navidad. La calle luce una hilera infinita de delicadas estrellas blancas y azules sobre la calzada mientras que en el casco antiguo, su eje principal, formado por las calles Pilies, Didzioji y Ausros Vartu, llena sus farolas de pequeño árboles navideños. Las tiendas, por su parte, añaden a sus estanterías adornos para el árbol y cuelgan en sus puertas algún mensaje especial. Pero todo es discreto en Vilnius; aquí la Navidad no cambia la fisonomía de la ciudad ni la convierte en una feria de luces y estruendosos villancicos sonando en cada rincón. Los lituanos son gente seria y eso se nota también en su modo de vivir la Navidad.

Adornos navideños en Vilnius

Pero por supuesto que Vilnius tiene mucho más que ofrecer aunque sea diciembre, haga frío y las fiestas de fin de año estén a la vuelta de la esquina. Un recorrido por el centro histórico nos hará entender por qué esta ciudad es conocida como la de las iglesias. Desde la de Santa Teresa, junto a la Puerta del Alba, a la ortodoxa del Espíritu Santo, para luego seguir a la de Santa Ana y los Benedictinos o la de San Casimiro, frente a la Plaza del Ayuntamiento. Una tras otra, el viajero encontrará cada pocos metros un nuevo templo, ya sea católico, ortodoxo o incluso judío como la Sinagoga Coral, templo que se salvó de la destrucción nazi durante la Segunda Guerra Mundial al ser utilizado como almacén farmacéutico.

Centro de Vilnius por la noche.

Y cuando el frío aprieta, y en diciembre es habitual, muchos preferirán cobijarse en lugares cálidos como los museos de la ciudad. Algunos de los más significativos son el Nacional de Lituania, junto a la Catedral y en el que se muestran exposiciones sobre la vida diaria del país; el Museo de las víctimas del Genocidio, en la antigua sede de la KGB, donde en tres plantas se puede ver el horror que supuso para los lituanos estar bajo el dominio soviético, o quizás a alguno le interese ver el Museo del Ámbar y su muestra sobre esta resina tan utilizada en piezas de joyería.

Para finalizar, te recordamos que la moneda en curso en Lituania es el euro, por lo que si perteneces a otro país de la eurozona, es aconsejable que te hagas con tu tarjeta prepago multidivisa GlobalCard. De lo contrario, podrás cambiar tu moneda en cualquier oficina de Global Exchange.

Cristina Monsalvo López

Desde muy joven descubrí que mi pasión era viajar organizando mis propios viajes (y los de aquellos que me pedían ayuda). Como además me encanta hablar de ello, hace un tiempo empecé a contar mis historias en el blog "Kris por el mundo", donde también comparto mis fotografías. Mi continente preferido y al que siempre quiero regresar es Asia.

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