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Cómo matar el tiempo en un aeropuerto

Cómo matar el tiempo en un aeropuerto

Aeropuerto, dícese de ese espacio cerrado, un poco claustrofóbico y con cambios de temperatura cada doscientos metros (¿soy la única a la que le parece que se pasa del calor al frío extremo en cuestión de minutos?) que ejerce de puerta imaginaria para transportarnos a otro lugar en poco tiempo. Pero como esto último es bastante relativo dependiendo de nuestro destino, y no solo eso, sino que muchas veces nos toca pasar laaargas horas en el aeropuerto, en esta entrada te dejo algunas opciones para que puedas matar el tiempo mientras esperas a tu ansiado avión.

1. Cultiva la mente.

Lee o pinta mandalas o haz crucigramas… Lo que sea, pero que te permita mantener la mente activa y entretenida. Otra cosa no, pero en los aeropuertos encontrarás, fácilmente, diversas tiendas en las que hacerte con libros de cualquier tipo y entretenimientos varios en papel. Y si encima tienes la suerte de estar en el aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam (Holanda), podrás acercarte a su biblioteca y pasar las horas con alguna de sus obras, en papel o en formato electrónico. Eso sí, está dedicada a la literatura holandesa así que espero que te interese esta rama…

2. Medita y cuando acabes, sigue con el yoga.

Cada vez son más los aeropuertos que cuentan con salas de meditación y/o yoga en su interior (¡menos mal que alguien tiene en cuenta lo que estresa la fase que va desde preparar la maleta hasta coger el avión!) por lo que podrás desconectar de la vorágine exterior entrando en alguna de ellas. Las encontrarás, sobre todo, en varios aeropuertos de Estados Unidos (como el de San Francisco, donde cuentan con una sala de yoga) o India (en el de Hyderabad, por ejemplo).

Yoga

Si, en cambio, lo que quieres es rezar o ir a misa, no te preocupes, que también hay capillas, mezquitas y salas multiconfesionales en multitud de aeropuertos como el de Madrid-Barajas (España).

Y lo relajado que vas a viajar después de esto, ¿qué?

3. Pasea por el aeropuerto.

Si te das una vuelta por el aeropuerto, puede que te encuentres sorpresas como el esqueleto gigante de un dinosaurio (si estás en el internacional de Atlanta, Estados Unidos), un sonriente buda (en el aeropuerto internacional de Bombay, India) o que tengas la oportunidad de hacerte una foto con Blancanieves, en el de Orlando (Estados Unidos).

Además, y gracias a esto, podrás aprovechar para hacerte algunas fotos de las de «a punto de volar a…», que quedan tan bien en Instagram 🙂

4. Visita la ciudad en la que estés.

Entre vuelo y vuelo, muchas veces tenemos escalas larguísimas en ciudades que, igual, si no fuera de esta forma, nunca visitaríamos. Por eso, infórmate sobre cómo es el transporte desde el aeropuerto hasta la misma y aprovecha, si tienes suficientes horas, para visitarla de forma exprés.

5. Relájate y descansa

No todo va a ser utilizar las horas muertas para no parar de hacer cosas así que, por ejemplo, podrás aprovechar para que te den un masaje o te hagan la manicura o la pedicura, si estás en el aeropuerto de Schiphol, o dormir en unas cómodas tumbonas, si estás en el de Incheon, en Corea del Sur.

Incheon-aeropuerto

6. Empieza, continúa o termina tu diario de viaje.

Si, como yo, eres de los que en todo viaje escriben un diario del mismo, el tiempo que estamos en el aeropuerto siempre es una buena ocasión para empezar a escribirlo (contando nuestras primeras impresiones, nervios, etc.), continuarlo (retomando lo que no nos haya dado tiempo de escribir en el trayecto, que muchas veces no nos deja tiempo para estas cosas) o terminarlo (si el viaje ha llegado a su fin). En los dos últimos casos, también podemos aprovechar para revisar las fotos que hayamos hecho hasta ese momento y subirlas a diarios virtuales tan útiles como Journi.

7. Date una ducha.

Puede que lleves muchas horas de viaje encima y que de lo que menos tiempo hayas tenido haya sido de preocuparte por tu higiene. Si es así, no te preocupes, podrás ducharte con calma en aeropuertos como el de Múnich, Alemania (previo pago) o en el de Auckland, Nueva Zelanda (de forma gratuita).

8. Aprovecha para cambiar moneda.

Es bastante habitual que lleguemos a nuestro destino sin moneda local para pagar allí así que, ¿qué mejor que aprovechar las horas muertas para hacerlo? Podrás encontrar oficinas de Global Exchange en los principales aeropuertos del mundo.

Cambio de moneda en el aeropuerto de Madrid Barajas

9. Juega a adivinar qué dicen los titulares de los periódicos extranjeros

Otra de las cosas buenas que tienen los aeropuertos es que al ser una zona de paso de gente de distintas nacionalidades, podrás encontrar los periódicos del día y revistas en distintos idiomas. Si eres políglota, no tendrás problemas para entender todo lo que dicen, pero si no lo eres, podrás pasar el rato intentando adivinar qué ha pasado en el mundo o en un país en concreto, solo viendo las imágenes que aparecen en los diarios.

Periodicos

10. Graba un vídeo a la ida y otro a la vuelta

Viajar nos cambia la actitud y la percepción de las cosas, eso es un hecho. Pero si no te lo crees y quieres comprobarlo por ti mismo, graba un vídeo (no necesitarás a nadie, puedes hacerlo en modo selfie), antes de salir de viaje, contando cómo prevés que sea el viaje, adónde vas, tus expectativas, etc. y otro cuando estés en el aeropuerto de vuelta, contando cómo te ha ido (no hace falta que estés una hora hablando…). Una vez en casa, compara tu actitud en ambos y verás la diferencia. Yo lo hice hace poco, cuando estuve en Nepal, y el cambio entre ambos era más que evidente (a la vuelta, pese a estar hecha polvo, tenía una cara de felicidad que ni de lejos se parecía a la de la ida… sería por todas las experiencias que me llevé).

Selfie

Y tú, ¿nos cuentas cómo sueles matar el tiempo en el aeropuerto?

© Imágenes: Thekgpgroup, Michael Saechang, Bykst y Ellen De Vos.

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Miriam Gómez Blanes

Periodista inquieta y adicta a la escritura sin solución, actualmente coordino los contenidos del blog de viajes de Global Exchange, «Travel and Exchange». También cuento otras historias y realidades en mi blog: www.overthewhitemoon.com. Y lo hago mientras recorro el mundo. Si un viaje me dice ven, lo dejo todo.

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