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Jeonju, el complemento perfecto de Seúl en Corea del Sur

Jeonju, el complemento perfecto de Seúl en Corea del Sur

La península coreana queda fuera de las rutas de muchos de viajeros. Paradójicamente, otros la consideran un destino inolvidable. ¿Qué tendrán esas tierras entre el mar Amarillo y el de Japón que son tan desconocidas para el viajero del siglo XXI? Vamos a averiguarlo en este artículo, poniendo el foco en Jeonju, lejos de Seúl, pero no tanto.

Con la quinta parte de superficie que España, la República de Corea es una nación pequeña. A modo de palacios, templos, fortificaciones o parques, sus atractivos turísticos están muy dispersos por su geografía, aunque son fácilmente accesibles gracias a su eficiente y económica red de transporte en tren y autobús.

Acercándonos de Seúl a Jeonju

Imagen de una casa hanok, en Jeonju, Corea del Sur.

La gigantesca Seúl es parada obligada para la mayoría de visitantes. Sin obviar sus encantos, no deja de ser otra metrópolis, otra capital enorme. Jeonju me pareció su complemento perfecto, más pequeña, caminable y culturalmente más accesible. Además, es considerada como la capital gastronómica de Corea del Sur. Y de la Unesco, desde 2012.

La dinastía Joseon se mantuvo en el poder durante cinco siglos y fue la precursora del Imperio de Corea. Pues bien, la Casa de Yi, familia del fundador de la dinastía y su primer rey, es originaria de Jeonju. A pesar de su relevancia en el período Joseon, permaneció ligada a su productiva agricultura y no se desarrolló industrialmente tanto como Seúl o Busan. En la actualidad, el turismo es su principal recurso económico, y su mayor exponente, la aldea hanok.

Aunque esté en mitad del país, desde Seúl es fácil llegar en tren rápido (KTX) en poco más de dos horas. Luego las distancias en la ciudad se pueden cubrir a pie o en taxi.

La aldea hanok de Jeonju

Gente vistiendo un hambok en Jeonju.

Hanok es el nombre que reciben las casas tradicionales coreanas, con su distribución interior característica, sus puntiagudos tejados y su peculiar sistema de calefacción del suelo, llamado ondol, que sigue usándose a día de hoy. Existen barrios con casas hanok en otras ciudades de Corea y puede que Bukchon, en Seúl, sea el más visitado. Sin embargo, la mayor concentración de casas hanok está en Jeonju, con unas 800.

La antigua aldea se mantiene como un vestigio de la dinastía Joseon, ahora transformada en barrio céntrico de Jeonju y sumergida entre edificaciones más modernas. Todavía residen familias en algunas viviendas centenarias y es posible encontrar algún taller artesanal. Especialmente en fin de semana, jóvenes y no tan jóvenes aprovechan las callejuelas de este escenario para vestirse con hambok, la vestimenta tradicional coreana y dar buen uso a su palo selfie o tomar la fotografía perfecta en su reportaje profesional.

Cerca de aquí, se encuentran otros lugares históricos como el santuario Gyeonggijeon, la escuela confuciana Hyanggyo, la puerta Pungnammun o la colina Omokdae.

Imagen de la colina Omokdae, en Jeonju.

Terraza Omokdae

Caminar por la aldea y entrar en alguna casa hanok es imprescindible en Jeonju. También lo es subir a la colina cercana para tener sus mejores vistas. La terraza Omokdae es una construcción histórica donde los coreanos se reúnen para conversar, descansar y disfrutar del lugar.

Al otro lado de la aldea, cruzando por un puente hacia otra colina, llegamos a la villa de murales Jaman. Sus calles empinadas están decoradas con pinturas muy coloridas. Hay un sendero para seguir montaña arriba y cafeterías para reponer energías.

Imagen de Pungnammun, en Jeonju.

Iglesia católica de Jeondong

Dejando atrás las casas hanok, avanzamos por la calle Taejo-ro hacia la puerta Pungnammun. Antes de alcanzarla, una imponente iglesia no pasa desapercibida. Es la Jeondong Catholic Church, levantada en 1914 en la ubicación donde ejecutaban a católicos coreanos, por no admitirse su religión durante la dinastía Joseon.

Pungnammun Gate

La puerta Pungnammun es la entrada sur a la fortaleza que protegía el castillo del gobernador provincial durante la dinastía Joseon. Fue construida en el siglo XIV, demolida en el XVI y por fin restaurada dos siglos más tarde. Está en mitad de una rotonda, en una zona de callejuelas próxima al mercado Nambu.

Nambu Market

Imagen del mercado de Nambu, en Jeonju.

En una ciudad y un país donde la gastronomía es tan importante, el mercado Nambu es de obligada visita. No faltan puestos de pescado, frutas y platos típicos. Lo que aquí podría faltar es tiempo, al viajero que le guste observar el día a día de los habitantes de otros países.

Ya que hablamos de comidas, citaremos el omnipresente y, a mi juicio, sobrevalorado kimchi. Y el bibimbap, algo así como un plato combinado coreano, muy sabroso. Sin embargo, mis preferidas, en todas las ciudades, y una elección siempre acertada, son las samgyeopsal o barbacoas coreanas; lo fundamental es compartir con los amigos una parrilla, muchos platitos con salsas y verduras y, claro está, unos tragos de soju. Aunque si estamos en Jeonju, la bebida por excelencia es el makgeolli o vino de arroz.

Imagen del samgyeopsal, en Jeonju.

Montaña de los mártires

En un día despejado podemos subir al monte de los mártires para cerrar la visita a Jeonju y para no olvidar que estamos en un país que ama el senderismo y la montaña. El sendero hasta la cima conmemora con trece cruces a los católicos sacrificados bajo la iglesia de Jeondong y que aquí fueron enterrados. Pero el objetivo de esta montaña, al menos para el visitante, es disfrutar de la mejor puesta del sol de la ciudad.

Los colores del otoño y la primavera

Al igual que en Japón, los árboles en flor en primavera y el cambio de hojas en otoño aportan un interesante toque de color. Especialmente en las fotografías, adornando a la perfección las ciudades coreanas.

Imagen de la colina Omokdae, en Jeonju.

A tener en cuenta si vas a Jeonju y a Corea

Para una visita corta, descarta aprender coreano, pues pronto te las verás con sus caracteres en hangul. En las principales ciudades, en los restaurantes y hoteles turísticos te puedes comunicar en inglés.

En cuanto a la documentación necesaria, al llegar basta con mostrar el pasaporte europeo para obtener 3 meses de visado de turista. Mejor evita el invierno para tu viaje a Corea, salvo que te guste el frío y la nieve.

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¿Dónde puedo cambiar dinero para mi viaje?

Para viajar a Jeonju necesitarás el won surcoreano. Global Exchange cuenta con casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de más de 20 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

© Imágenes: Mar Serrano y 2eeeeee.

Juan Ayala

Economista y blogger profesional de viajes. A principios de 2013, decidí romper con la rutina y ahora vivo en un continuo viaje alrededor del mundo. He cambiado mi sitio en la oficina por disfrutar cada día en un lugar diferente. Colaboro con Global Exchange y comparto mi viaje en hiworld.es y unceliacoporelmundo.com.

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