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Lo imprescindible de Madagascar, la isla del lémur y la vainilla

Lo imprescindible de Madagascar, la isla del lémur y la vainilla

Hace tiempo que te contaron maravillas de Madagascar. En otra ocasión viste ese documental sobre animales extraños que solo viven en una isla africana. Luego vino la película de animación y ahora, en Travel and Exchange, te traemos todos los elementos que te harán incluir, definitivamente, Madagascar en tu lista de destinos futuribles.

Acercándonos a Madagascar.

Madagascar es la isla más grande de África, separada de Mozambique por un canal de 430 kilómetros en su parte más estrecha. Alrededor, también en el océano Índico, encontramos otros destinos de playa archiconocidos: isla Reunión, las Comoras, Seychelles, Mauricio y la francesa Mayotte.

Madagascar es una isla remota, todavía no tan explotada turísticamente, con paisajes y bosques exuberantes en las montañas del interior, playas alucinantes en las costas, fauna endémica y famosa por sus especies.

No es recomendable para un viaje corto, especialmente por la duración y el alto coste de los vuelos, sin conexiones directas, por ejemplo, desde España. Pero una vez allí, el dinero cambiado a moneda local va a dar mucho de sí, pues es un país con opciones para todos los presupuestos. Además, el transporte en carretera dentro de la isla es lento y con frecuencia interrumpido por las lluvias, siendo recomendable de dos a tres semanas de viaje para conocer los principales atractivos del país:

Antananarivo, punto de entrada a Madagascar.

Si te decides por Madagascar, casi seguro que tu punto de entrada y salida será su capital, Antananarivo, ubicada en el centro de la isla. Hasta allí hay vuelos directos desde París y Estambul, ciudades que usaremos como conexión, si viajamos desde España.

Nada más aterrizar en la frenética capital es fácil percibir el mestizaje y la fusión cultural, fruto de los diversos flujos migratorios y del período colonial francés. Basta decir que los primeros habitantes no fueron del continente africano, sino de la lejana Borneo. Como allí, en Antananarivo, no faltan plantaciones de arroz, en plena ciudad, rodeando las zonas urbanizadas de las colinas y, mucho más fotogénicas, por la carretera que conduce a Antsirabe.

Imagen de Antananarivo, en Madagascar.

Si quieres llevarte una visión de conjunto de Antananarivo, te recomiendo tres lugares. Primero, el palacio de la Reina, conocido como Rova, que originalmente fue hecho en madera, y luego recubierto con piedra, dándole su aspecto tan característico en lo alto de una colina, perfectamente ubicado para controlar la ciudad. Las vistas desde allí son las mejores, ¡aprovecha para sacar panorámicas! Después, ve al palacio de Andafiavaratra para aprender la compleja historia del país. Y por último, camina por la avenida de la Independencia hasta el mercado de Analakely, donde vas a sentir cómo es el día a día malgache.

Sambava, la capital de la vainilla.

Imagen de Sambava, en Madagascar.

En el noreste de la isla el olor a vainilla lo invade todo. Sambava y otros muchos pueblos de la costa este viven de la exportación de las deliciosas vainas. La cosecha de vainilla bourbon de Madagascar tiene lugar en los meses de junio a agosto. Si estás en la isla entonces, podrías llegar hasta aquí y observar su meticuloso proceso de recolección.

Tsingy de Bemaraha.

Imagen de Tsingy de Bemaraha, en Madagascar.

La erosión de la roca sarcástica ha creado estas puntiagudas columnas de piedra, uno de los iconos de Madagascar. Visto desde arriba, el paisaje se asemeja a un frondoso bosque de piedra; su interior se transforma en un laberinto de belleza excepcional, no apto para viajeros con vértigo. La mejor forma de conocerlo es con guía, por alguna de las rutas habilitadas con pasarelas, cuevas, puentes colgantes y diminutos peldaños tallados sobre la piedra. Está al oeste de la isla, en una región de difícil acceso por carreteras frecuentemente embarradas.

La avenida de Baobabs.

Imagen de la avenida de Baobabs, en Madagascar.

Probablemente sea una de tus prioridades en la isla, caminar por la avenida de los Baobabs. En la costa oeste, Morondava es una localidad pesquera muy tranquila desde donde parte la visita. A lo largo de un camino de tierra sobresalen estos imponentes árboles, que alcanzan los treinta metros de altura. Especialmente al atardecer, hasta la avenida acuden cientos de visitantes para fotografiarlos con el sol apagándose en el fondo.

Lémures de cerca, en Isalo.

Imagen de un lemur, en Madagascar.

De los Parques Nacionales de Madagascar, el de Isalo es especialmente interesante. Hay quien lo llama el Gran Cañón de Madagascar y, aunque sus dimensiones en nada son comparables con el de Arizona, sí que se da cierto parecido. Por ser de fácil acceso y por la abundancia de fauna endémica, es uno de los lugares más visitados de toda la isla. Conforme avances en tu recorrido por Isalo te sorprenderás con el cambio tan brusco de paisaje: detrás del seco acantilado de roca, permanece, siempre húmedo, un frondoso bosque con arroyos, cuevas y piscinas naturales.

Las playas de Madagascar, ¿cuál elegir?

Imagen de una playa de Madagascar.

En Madagascar hay playas espectaculares, en su mayoría al norte y sur del país. Si tuviera que elegir, me quedaría con las de isla Santa María, en el noreste. También conocida como Nosy Boraha, sus aguas son extremadamente cristalinas, con abundante fauna marina y perfectas para esnórquel. Todavía más paradisíaca es la pequeña Nosy Nato, pegada al extremo sur de Santa María.

La isla más conocida de todas es Nosy Be, en el noroeste, con mayor infraestructura hotelera, pero sin dejar de ser un paraíso donde la playa se une con el bosque tropical.

Si lo que buscas es una playa aislada, mucho más tranquila, entonces ve a Nosy Komba, cerca de Nosy Be. Y, si tu presupuesto lo permite, Tsarabanjina es una de las islas más pintorescas de todo el Índico. La playa de tus sueños, allí está.

Conviene saber de Madagascar.

Imagen de Antananarivo, en Madagascar.

El idioma oficial es el francés y el malgache, aunque en las zonas turísticas es posible comunicarse en inglés. También deberías tener en cuenta que es necesario solicitar un visado antes de llegar al país, o bien obtenerlo en el aeropuerto de Antananarivo. Y evita, en lo posible, la temporada de lluvias, de noviembre a abril.

Dónde puedes cambiar dinero para tu viaje.

En Madagascar, no hay cajeros automáticos en todas las ciudades y no está generalizado el pago con tarjeta, por lo que es recomendable llevar moneda encima para los gastos del viaje. Lo más recomendable es que lleves una parte del dinero del viaje en efectivo en las dos divisas más aceptadas en todo el mundo, euros y dólares (cambiándolas, previamente, con Global Exchange) y una vez en Antananarivo, consigas ariarys.

No te líes con los francos. En algunos comercios te puede sorprender que los precios sean excesivamente elevados, revisa bien que no estén expresados en francos malgaches, pues esa era la divisa oficial hasta 2005, cuando se introdujo el ariary. Un ariary equivale a cinco de los antiguos francos, que ahora se denominan iraimbilanja. Tranquilo, para mayor comodidad, los billetes de ariary todavía llevan impresos su equivalencia en francos.

Consulta las oficinas de Global Exchange en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

© Imágenes: Rod WaddingtonPaolo Crosetto, David Dennis, Hery Zo Rakotondramanana, tatogra y Marco.

¿Dónde puedo cambiar dinero para mi viaje?

Podrás cambiar tu moneda en cualquiera de las oficinas que Global Exchange tiene en los aeropuertos y hoteles de más de 21 países del mundo. Mira en nuestra página web dónde podrás encontrarlas.

Y para que viajes con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites, aquí te damos un cupón descuento del 15% en tu cambio de moneda en cualquiera de nuestras oficinas. Imprime este cupón y preséntalo en nuestras oficinas para obtener tu descuento (descuento aplicable al margen de cambio de la moneda).

Juan Ayala

Economista y blogger profesional de viajes. A principios de 2013, decidí romper con la rutina y ahora vivo en un continuo viaje alrededor del mundo. He cambiado mi sitio en la oficina por disfrutar cada día en un lugar diferente. Colaboro con Global Exchange y comparto mi viaje en hiworld.es y unceliacoporelmundo.com.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Quisiera saber cómo hacer para aumentar el tamaño de la letra ya que es muy chica y me dificulta leer los artículos.Felicitaciones por sus artículos que son interesantes y concisos.

    1. Hola Eduardo. Gracias por tu mensaje.

      Si estás viendo Travel and Exchange desde la versión escritorio, en la mayoría de navegadores puedes pulsar la tecla Ctrl y la tecla + a la vez, para aumentar el tamaño de la fuente. Si lo haces desde el teléfono móvil, tendrás que cambiarlo en los ajustes del navegador que utilices.

      Saludos

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