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¿Qué ver desde Medellín? Guatapé, el más lindo de Antioquia

¿Qué ver desde Medellín? Guatapé, el más lindo de Antioquia

De mi viaje de dos meses por Colombia recuerdo Medellín como la ciudad que más me sorprendió. En un instante comprendí aquello que me venían diciendo en otras ciudades, que cada región, que cada departamento, tiene tanta personalidad que casi parece un país diferente.

Podría decirse de Medellín que es como la segunda capital del país. Otra enorme metrópolis, pero con un carisma bien diferente al de Bogotá. Aunque extensísima y súper poblada, es acogedora, auténtica, y a la vez moderna. Y una base perfecta para explorar decenas de pueblos cercanos encerrados en la cordillera central de los Andes, donde descubrir la esencia del departamento de Antioquia. Hoy nos centraremos en Guatapé, el más lindo de Antioquia.

Guatapé, el más lindo de Antioquia

Apenas 80 kilómetros separan la urbe de un colorido pueblo, entre frondosa vegetación tropical, en medio de un «mar interior». Hasta la década de 1970, Guatapé no era más que un pequeño asentamiento de agricultores y ganaderos. Algo similar ocurría con El Peñol, otra localidad cercana.

La creciente demanda energética del país ya había puesto el punto de mira en esta región montañosa regada por el caudaloso río Nare. Tras años de estudios y planificación, finalmente en 1978 se construyeron las represas y se inundó de forma controlada toda la zona dando lugar al embalse hidroeléctrico El Peñol-Guatapé. Las críticas de la población local no pudieron evitar que sus calles y sus casas quedasen sumergidas para siempre.

De forma paralela, los alrededores del recién creado mar interior se convirtieron en un potente reclamo turístico por la belleza de su nuevo paisaje. Una pintoresca zona de islas frondosas y aguas tranquilas había nacido en el centro de Colombia.

Es perfectamente posible visitar Guatapé y los siguientes lugares en un mismo día, saliendo temprano de Medellín, pero para verlo todo con más calma, también es aconsejable pasar aquí una noche. Hay alojamientos para todos los presupuestos.

La Piedra del Peñol

No existe otro lugar mejor para contemplar el entorno de Guatapé que desde lo más alto de La Piedra del Peñol, también conocido como el peñón de Guatapé o, simplemente, La Piedra.

Es un montículo de piedra granítica de unos 200 metros. Hasta su cima se accede por una escalinata de escalones numerados: 740 peldaños de sudor, que parecen interminables con el calor y la humedad del mediodía, pero que, conforme se escalan, más merecen la pena. No entraremos a debatir si es el mejor mirador del mundo, como se presume por allí, pero sin duda, es la mejor vista panorámica del embalse El Peñol-Guatapé.

La Piedra está dentro de un área privada y hay que pagar por entrar 18 000 pesos colombianos (COP), unos 5 euros. Tómate con calma la subida, descansa contemplando las vistas entre tramo y tramo de escaleras y, además de sacar fotos, refréscate con alguna bebida de los puestos que hay en la cima.

Aprovechando que estás en la zona, si tienes curiosidad por ver cómo era el antiguo municipio de El Peñol, también puedes parar en la Réplica del Viejo Peñol, una reconstrucción moderna de la plaza del pueblo.

Es muy fácil llegar a La Piedra y a Guatapé por tu cuenta: desde tu alojamiento en Medellín sube en metro hasta la estación Caribe. Al lado está la Terminal Norte, desde donde salen busetas (minivanes) cada media hora por unos 14 000 COP (unos 4 euros). Son unas dos horas de trayecto hasta Guatapé, pero te puedes bajar un poco antes, para empezar el día en La Piedra. Después, continúa el trayecto a Guatapé en mototaxi o buseta.

Callejeando por Guatapé

Sería difícil asegurar que Guatapé es el pueblo más colorido de Colombia, pues hay otros que también lo son, en Antioquia y en otros departamentos. Pero sin duda, Guatapé es uno de los que más encanto tiene: por su reducido tamaño, por sus humildes casitas siempre decoradas con exóticos bajorrelieves y por su ubicación, a orillas del embalse, rodeada de agua y vegetación.

Simplemente deambula por sus calles. Saca fotos de las casas más pintorescas y elige tu favorita. Si te da hambre, hay muchos restaurantes que sirven trucha, pero como es un destino muy turístico, resulta complicado elegir bien. Mejor, ve a lo seguro. Arepas o empanadas en puestos callejeros son una opción económica, sabrosa y local. Muchos recomiendan la casa de la señora de las cuatro esquinas (aquí Street View).

Pronto encontrarás la plaza principal, con restaurantes locales para comer menú del día y ver la construcción más destacada, la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen. Si tienes ocasión, visita también su interior, con suelo adoquinado y techo de madera. No muy lejos de allí está la plazoleta de los zócalos, encerrada entre casonas de múltiples colores, donde puedes descansar y tomar un café.

Navegando desde Guatapé

El malecón de Guatapé es el punto de partida para moverte por el embalse. Puedes alquilar un kayak y recorrer las zonas próximas o contratar un paseo en barco. Hay varias rutas para elegir y siempre conviene regatear el precio. Durante el paseo en barca el barquero va recitando la historia del lugar y describiendo algunos de los puntos de interés y casas de famosos.

Numerosas fincas están salpicadas por las orillas del embalse. Algunas son lujosos resorts, otros restaurantes y otras privadas, como La Manuela. La finca de Pablo Escobar, que comparte el nombre de su hija, fue construida con el mayor lujo de la época, con materiales y árboles de otras partes del mundo. Sin embargo, hoy solo quedan sus ruinas y se aprovecha el decorado para batallas de paintball. Sí, como lo lees, visitas Guatapé y acabas disparando bolitas de pintura en la mansión de Escobar.

Por último, si te quedas una noche en Guatapé, hay algunas colinas desde donde ver una preciosa puesta de sol. Los conductores de mototaxis también te pueden llevar a algún restaurante con terrazas y vistas para el atardecer. El restaurante Praia Beach Club es una buena elección.

Cómo llegar a Medellín

La enorme extensión de Colombia requiere varias semanas de viaje si se pretende visitar las principales ciudades, como Bogotá, Medellín, Cartagena, Santa Marta o Cali. Con menos tiempo, en un viaje exprés, volar entre ellas se vuelve imprescindible.

Si vuelas hasta Medellín, muy probablemente aterrizarás en el aeropuerto Internacional José María Córdova (aeropuerto de Rionegro). Como está a 30 kilómetros de la ciudad, vas a necesitar transporte hasta el centro. Si sois varios, o si tu presupuesto no es ajustado, un taxi es la opción más rápida (unos 70 000 COP, menos de 25 euros). Pero si prefieres otra forma más económica, sube en autobús (de la compañía Combuses), en la terminal de llegadas, y bájate en el centro comercial San Diego por unos 9500 COP (sobre 3 euros). Desde ahí, la estación de metro Exposiciones queda muy cerca, puedes ir caminando.

Dónde cambiar moneda en Colombia

Podrás cambiar tu moneda por pesos colombianos con Global Exchange, bien antes del viaje (te facilita el cambio de moneda en los principales aeropuertos de 22 países), o bien una vez en Colombia.

Global Exchange trabaja en Colombia bajo la denominación de Globo Cambio, desde enero del 2015, y podrás encontrar sus oficinas en Bogotá, Medellín o Cartagena, tanto en aeropuertos como a pie de calle. Infórmate sobre dónde están en el siguiente mapa:

Y si ya estás en el país, cambia tu moneda en cualquiera de las oficinas de Global Exchange en Colombia y benefíciate de un 15% de descuento, presentando el siguiente cupón:

Imágenes: Iván Erre Jota (I y II) y Pixabay.

Juan Ayala

Economista y blogger profesional de viajes. A principios de 2013, decidí romper con la rutina y ahora vivo en un continuo viaje alrededor del mundo. He cambiado mi sitio en la oficina por disfrutar cada día en un lugar diferente. Colaboro con Global Exchange y comparto mi viaje en hiworld.es y unceliacoporelmundo.com.

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