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Viaje a la Gran Barrera de Coral de Australia

Viaje a la Gran Barrera de Coral de Australia

Dicen las personas que hacen submarinismo que la sensación de bucear en profundidades en las cuales ya te cuesta vislumbrar la superficie es algo parecido a lo que se debe sentir al flotar en el espacio. Todo ello, además, rodeado de todos los seres vivos que dan color y vida al fondo del mar.

Yo solo he buceado equipado con gafas, tubo y aletas, pero reconozco que he tenido la suerte de hacerlo en algunos de los lugares más bellos del mundo. Entre ellos, nunca olvidaré la experiencia que viví al sumergirme en la extensión de corales más grande del planeta: la Gran Barrera de Coral de Australia.

¿Qué es y dónde se encuentra la Gran Barrera de Coral de Australia?

El primer europeo en explorar la Gran Barrera de Coral de Australia fue el navegante y capitán inglés James Cook. En junio de 1770, su barco, el HMB Endeavour, se quedó varado en uno de sus arrecifes y las semanas que duraron las reparaciones las dedicaron a explorar esta magnífica creación de la naturaleza.

La Gran Barrera de Coral de Australia tiene una extensión de unos 2600 kilómetros y su parte más visitada y popular se encuentra frente a la costa del estado australiano de Queensland.

Perfectamente distinguible desde el espacio, la Gran Barrera de Coral de Australia está formada por más de 2000 arrecifes individuales y 1000 islas. En sus profundidades, viven más de 1800 especies de peces distintas (incluyendo 125 tipos distintos de tiburones), 400 de coral y más de 5000 de moluscos.

Es un verdadero mosaico de vida y color que me sorprendió y del que me enamoré.

¿Desde dónde puedo visitar la Gran Barrera de Coral de Australia?

Las ciudades australianas que sirven como principales puertos de salida para las expediciones y tours turísticos para explorar la Gran Barrera de Coral de Australia son Cairns y Townsville.

Yo tomé un vuelo interno que me llevó de Sídney a Cairns. Cuando caminé por el centro de la ciudad, me pareció que todos sus habitantes vivían del negocio turístico de la Gran Barrera de Coral.

¿Qué agencia elegir para visitar la Gran Barrera de Coral de Australia?

En Cairns, las agencias se alineaban unas junto a otras y los agentes comerciales salían a la puerta para intentar captar clientes. Pregunté en varias de ellas y lo cierto es que es complicado decidir entre tanta variedad de excursiones. Además, con ninguna referencia sobre las agencias, no sabíamos por cuál de ellas decantarnos. Todas te dicen que ellas van al lugar que no va nadie y te venden una experiencia única que, simplemente por el hecho de que a todos se les llena la boca cuando comentan eso, ya te hace dudar.

Finalmente, elegimos una en la que el tipo nos cayó muy bien y parece que acertamos.

Algunos consejos que debes tener en cuenta a la hora de tomar la decisión:

  • Dedica tiempo a investigar precios y condiciones de, al menos, 4 o 5 agencias. Es un tiempo bien invertido porque nunca debes quedarte con lo primero que te ofrezcan.
  • Cuando negocies con una agencia, no dudes en decirles que su vecino te ha ofrecido mejores condiciones. Con la fiera competencia que hay, están obligados a negociar.
  • Paga unos dólares más para asegurarte de que la embarcación es de un tamaño no demasiado grande. Si vas con 80 personas más, el precio te saldrá mucho mejor, pero tendrás que tener cuidado de no caerle encima a alguien cuando vayas a saltar al agua para bucear.

  • Nunca optes por la opción más barata: busca el precio medio. Las agencias demasiado baratas ofrecen ese precio por una razón. El servicio será mucho peor.
  • No te obsesiones, si no buceas con bombona de oxígeno: yo solo hice esnórquel y te puedo asegurar que disfruté tanto como la gente que bajó a mayor profundidad ayudados de oxígeno. De hecho, conseguí ver una especie de tiburón que apenas se deja ver por la zona. El guía no cabía en sí del asombro.

Mi experiencia en la Gran Barrera de Coral de Australia

A las 8 de la mañana, embarcamos en el catamarán que nos llevaría a nuestro ansiado destino. Yo estaba con la ilusión de un niño: poder bucear en la Gran Barrera de Coral de Australia era una de las razones por las que había incluido Oceanía en nuestro viaje de vuelta al mundo.

Nos dieron un café con unas magdalenas riquísimas y a las 9 a. m. zarpamos, rumbo a esa maravilla de la naturaleza.

El catamarán avanzaba a una velocidad muy moderada y el viaje llevó un par de horas, durante las que pudimos disfrutar de un magnífico día de sol tirados en cubierta.

Al llegar a la primera zona de inmersión, nos dieron algunas instrucciones básicas y nos ofrecieron la posibilidad de alquilar —por un módico precio— un traje especial anti-medusas. Llamadme cobarde, pero teniendo en cuenta los documentales que había visto sobre las picaduras de las medusas australianas, yo alquilé el traje. Después no vi ni una. Siempre pasa.

Durante las dos horas que pasé en el agua, no dejé de sorprenderme. Me encantó y ahora, mientras escribo estas líneas, parece que puedo revivir cada momento, como si estuviera allí de nuevo.

Pude jugar nadando entre un grupo de grandes tortugas marinas, vi varios «Nemos» (peces payaso), rayas moteadas, decenas de especies de peces, corales de todas las formas, texturas y colores… Fue impresionante.

La segunda inmersión —que hicimos tras disfrutar de una, más que decente, comida de bufé— superó a la primera, ya que la zona estaba más alejada y el coral estaba menos quemado. Fue aquí donde vi a aquel tiburón tan extraño. Su cuerpo era marrón claro y estaba salpicado por círculos de un tono más oscuro. Medía poco más de un metro y lo estuve siguiendo durante más de media hora.

Mientras regresábamos hacia el puerto y contemplábamos el atardecer, una chica holandesa me comentaba que con bombona de oxígeno apenas habían visto nada en los sitios más profundos. Yo la escuchaba, pero como quien oye un rumor lejano que no puede identificar. La música chill out me envolvía mientras mis ojos elegían cegarse observando ese círculo naranja de fuego que se sumergía tras la costa. Un final perfecto a una excursión perfecta.

Nota: La excursión me costó 110 dólares australianos (unos 69 euros). Si quieres saber cómo conseguir esta moneda, ¡sigue leyendo!

¿Dónde cambio moneda en Sídney?

La moneda en curso en Australia es el dólar australiano y te resultará sencillo hacerte con ella en cualquiera de las 21 oficinas con las que cuenta Global Exchange en el Aeropuerto Internacional de Sídney.

Además, vivas donde vivas, si viajas a esta ciudad, podrás reservar tus dólares australianos en su web, con un 50% de descuento sobre el margen de cambio.

Web de Global Exchange Australia

David Escribano

Aunque estudié ADE y Económicas, siempre me gustó escribir historias inventadas. Hace una década que viajo para no tener que imaginarlas. Editor desde el 2007 en Viajablog y miembro de Travel Inspirers.

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