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10 cosas que los españoles extrañamos de viaje

10 cosas que los españoles extrañamos de viaje

Tenemos un mundo impresionante, repleto de lugares increíbles que podemos visitar y, sin embargo, parece mentira que aun estando de viaje, disfrutando de los más espectaculares lugares o de una experiencia única, al final los españoles siempre acabamos por echar de menos alguna cosa de nuestro país.

Y aunque no podemos negar que en España tenemos cosas muy buenas, en muchas ocasiones las exaltamos tanto que acabamos por no disfrutar del momento que estamos viviendo.

Y si no os lo creéis, leed estas 10 cosas que los españoles echamos de menos cuando estamos de viaje.

1. La gastronomía

Así somos los españoles, tan orgullosos de nuestra gastronomía que cuando llevamos una semana si oler la tortilla de patatas o el jamón serrano, somos capaces de ver cualquier plato que nos pongan por delante, por delicioso o exquisito que sea, tan insulso como una hoja de lechuga sin aliñar.

Si eres de ese tipo de viajeros que echas tanto de menos la gastronomía española cuando viajas, siempre puedes ser de los que llenan la mitad de su maleta con embutido envasado al vacío, como si en lugar de irte de viaje fueses a una isla desierta donde escasea la comida.

Platos de sushi

2. Los horarios

Qué malos somos los españoles para adaptarnos a los horarios, sobre todo a los de las comidas. Cuántas veces habremos llegado a un restaurante para cenar y cuando hemos llegado a la puerta, ya estaba colgado el cartel de cerrado.

Con lo fácil que sería cambiar el ritmo el primer día del viaje. Pues no, así somos también los españoles, cabezones por naturaleza.

Si el horario de cenas es desde las 7 de la tarde hasta las 9, ahí estamos nosotros, desayunando a las 10, picando a las 12 y comiendo a las 3.30, para que cuando lleguen las 8 de la tarde, la hora de la cena, no tengamos hambre y tengamos que esperar a las 10.30 h. (cuando el restaurante ya está cerrado o a punto de hacerlo).

3. El pan de la comida

¿Y dónde está el pan? Esa es una de las eternas preguntas que nos hacemos los españoles cuando nos sentamos a la mesa y pedimos un menú, sobre todo cuando el plato en cuestión está acompañado por una salsa que parece que está pidiendo a gritos un currusco de pan. ¿Estos extranjeros no conocen aún el «pan, postre y vino incluido»?

Aunque estemos en Marruecos con un delicioso pan marroquí frente a nosotros, o en India con un cheese naan para chuparse los dedos, nuestra barra de cuarto, siempre seguirá siendo nuestra barra de cuarto.

4. La hora de la siesta

Si los españoles somos malos para adaptarnos a los horarios extranjeros, más malos somos cuando se trata de eliminar algo tan nuestro como es la siesta.

Ese acurrucarse en el sofá cuando acabas de comer y aún estás con el sabor del café. Esos 20 o 30 minutos en los que la manta y el cojín son nuestro más preciado tesoro. Esa babilla recorriendo nuestra mejilla…

Los españoles somos capaces de decir que la echamos de menos hasta cuando estamos tumbados después de comer en el más maravilloso de los paraísos.

Siesta frente al mar

5. El café y el cortado después de comer

¿Por qué solo es normal pedir un café o un cortado después de comer en España? El café y el cortado deberían ser universales y deberían poder acompañar cualquier comida del día, no solo el desayuno.

Pídete un cortado después de cenar en cualquier país asiático, ya verás tú qué cara se le queda al camarero. Los españoles no somos capaces de estar sin nuestra dosis de cafeína ni un solo día, aunque tengamos frente a nosotros el más delicioso de los tés. Y es que el café, es mucho café para nosotros.

6. El clima

El clima, otra de las cosas que más echamos de menos. Y es que si pudiésemos, los españoles, nos llevaríamos el sol en la maleta cuando nos vamos de viaje. Da igual que nos vayamos al Caribe, a las Maldivas o a cualquier país con clima tropical. Nosotros seguiremos diciendo que «como el sol de España, ninguno».

Y es que nuestro clima primaveral es único e irrepetible, por muy exótico que sea nuestro destino. Ya podéis estar frente al más maravilloso atardecer, que como los que hay en nuestro pueblo, chicos, no veréis ninguno.

Atardecer en la playa

7. La cervecita con la tapa por 2 euros

Esa tarde en una terraza, rodeados de cervecitas con tapitas no puede tener lugar en ningún lugar en el mundo que no sea España. Y por eso lo echamos tanto de menos cuando estamos de viaje.

Y es que no hay nada que pueda compararse con esas bravas que combinan a la perfección con una cañita bien fría. Da igual que nos estemos tomando una Lion frente al mar, para los españoles seguirán faltando las bravas, por muy idílico que suene el plan.

Cerveza Lion frente al mar

Y para qué hablar de cuando toca pagar y resulta que la moneda no son euros. Cómo queremos esa moneda pese a que cuando perdimos las pesetas todo fueron berrinches. Que si todo había subido de precio, que si ahora todo lo que costaba 100 pesetas se ha puesto a 1 euro…

Hay que ver cómo queremos los españoles a los euros cuando los tenemos lejos. Por eso es tan importante que no te olvides de cambiarlos a la moneda de tu destino en Global Exchange.

8. El idioma

Si los españoles somos muy nuestros con los horarios y la gastronomía, qué podemos decir del idioma. Somos capaces de detectar a otro español aunque esté a 5 kilómetros y es que en eso somos únicos. Parece que tenemos un radar especial.

Da igual que solo llevemos 2 días fuera de España, los españoles, en vez de aprovechar para practicar y perfeccionar nuestro inglés, somos capaces de ir hasta el fin del mundo en busca de nuestro compatriota para discutir sobre lo mucho que echamos de menos el jamón y la tortilla de patatas y lo genial que es el clima mediterráneo.

9. El wifi

Hace unos años, si veíamos a un grupo de personas frente a un restaurante, lo primero que pensábamos era que la gente estaba haciendo cola, seguramente por lo bien que se comía o lo barato que era.

Ahora debemos tener cuidado con esas apreciaciones, probablemente el local tenga wifi abierto y esas personas estén mandando wasaps o subiendo fotografías en las redes sociales como si no hubiese un mañana.

Así somos los españoles, capaces de perdernos un increíble amanecer por twittearlo… Y es que a veces no hay que tomarse tan a rajatabla el dicho «La felicidad no es completa si no se comparte».

10. No poder ver los partidos de fútbol o leer la prensa en el desayuno

Si hay algo que los españoles seguimos especialmente es el fútbol. Ni cuando estamos de viaje somos capaces de dejar de pensar en ese deporte que nos trae de cabeza casi todo el año.

Desayuno frente al mar

Y claro, si tampoco tenemos acceso a la prensa por las mañanas mientras desayunamos, nuestro día puede empezar de la peor manera posible aunque nos encontremos en el rincón más romántico del mundo, frente a verdaderos manjares.

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Roger Carles

Soy la persona que está detrás del blog de viajes "Viajeros Callejeros" (www.viajeroscallejeros.com) llevando toda la parte técnica y de diseño. Uno de mis grandes hobbies es viajar, algo que plasmo en el blog intentando ayudar a todas las personas que quieran organizar sus viajes por libre y tener información práctica sobre el destino que han elegido.

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