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El hobbit y la Tierra Media en Nueva Zelanda

El hobbit y la Tierra Media en Nueva Zelanda

Estas Navidades, con la tercera entrega de El hobbit de Peter Jackson, se cierra un ciclo que comenzó en el año 2001 con La Comunidad del Anillo, la primera película de la trilogía de El Señor de los Anillos. Para todos los grandes fans de Tolkien -entre los que me encuentro desde que leí sus libros con 14 años- este es un momento nostálgico.

La Tierra Media nos dice adiós en la gran pantalla. Elfos, hobbits, magos, hombres y orcos dejarán de sorprendernos cada Navidad… ¿O tal vez no? Hay un lugar en nuestra Tierra donde esa magia seguirá habitando. Gandalf sigue creando fuegos de artificio para entretener a los niños hobbits y Legolas asombra a todos demostrando su habilidad con el arco. Si queréis averiguar dónde siguen ocurriendo estas cosas, seguid leyendo.

Nueva Zelanda es la tierra que deslumbró a Peter Jackson desde su juventud. La campiña inglesa y la vastedad sudafricana sirvieron de inspiración a JRR Tolkien, pero creo que el neozelandés Jackson nació en mejor lugar para dejar volar su imaginación.

La Comarca (Matamata)

He recorrido Nueva Zelanda en dos ocasiones, y lo haría mil más. En sus dos islas puedes encontrar suaves montañas cubiertas por verde hierba, selva con helechos arborescentes, bravos ríos perfectos para el rafting, yermas tierras volcánicas, glaciares, fiordos, lagos, cadenas montañosas de hasta 3700 metros, etc. Es el escenario perfecto para representar la Tierra Media, pero también para cualquier amante de la naturaleza.

Al poco de llegar a Auckland me hice con una pequeña guía de localizaciones de escenarios naturales donde se habían rodado imágenes de cualquiera de las películas de las trilogías de Jackson. Aunque recorrí muchos de ellos, hoy os dejo aquí los dos que más me impresionaron.

La Comarca: los hobbits viven en Matamata

Cuando llegué a Matamata, una pequeña población situada a unas dos horas al sur de Auckland, leí un cartel colgado de la puerta de una escuela cercana al centro: Se buscan hobbits. Poco más allá podía distinguir una estatua de Gollum junto a un cartel verde que rezaba en letras doradas: Welcome to Hobbiton. Habíamos llegado a la Comarca.

Cartel Welcome to Hobbiton.

Fui directo a la oficina de Hobbiton Movie Set Tours para, primero, comprar mi ticket del tour -me costó 66 dólares neozelandeses en 2011 pero ahora ronda los 75-80 NZD- y, segundo, preguntar si aún necesitaban hobbits para actuar como extras en el rodaje de la primera película de El hobbit, que comenzaría a rodarse en unas semanas allí mismo. La mujer me miró, se rio y me dijo: «Lo siento, tienes que medir menos de 1,60 m. para poder participar en el casting». Nunca antes había deseado tanto ser bajito.

Sabía que no podía ser uno de ellos pero aun así me moría de ganas de ver el lugar donde se desarrollaba la tranquila vida diaria de mis queridos hobbits.

Las verdes y onduladas tierras de la granja de la familia Alexander llamaron la atención de Peter Jackson mientras sobrevolaba la zona con una avioneta. Allí creó la Comarca, con sus 36 agujeros hobbits, el molino, la famosa taberna de El Dragón Verde y todo lo demás. Una vez hubo acabado el rodaje de la trilogía de El Señor de los Anillos, por condiciones del copyright, todos los escenarios debían desaparecer. Las obras de demolición en la granja de los Alexander se vieron interrumpidas durante semanas por las constantes lluvias torrenciales. Yo estoy seguro de que fueron obra de un hechizo lanzado por Gandalf.

La Comarca, Matamata

En ese espacio de tiempo se estrenó la primera película (La Comunidad del Anillo) en los cines de todo el mundo y unos neozelandeses reconocieron la granja por las montañas que aparecían al fondo de una serie de fotogramas. Por muy friki que crea que es uno, siempre habrá alguien que le supere.

Cuando se corrió la voz por el país, comenzaron a llegar visitantes de todos los rincones de Nueva Zelanda. Los Alexander vieron la ocasión y negociaron durante dos años con la productora New Line Cinema. El resultado es que yo pude ver el set listo para el inminente rodaje de la primera parte de El Hobbit.

Fue muy emocionante ver la casa de Bilbo y Frodo Bolsón, el árbol de cumpleaños, la casa de Sam, la posada, los haces de leña junto a las puertas de los agujeros… Estaba todo dispuesto para que Jackson gritase «¡acciónnnnn!» y viera entrar a Gandalf conduciendo el carro lleno de fuegos de artificio. Creo que nada me habría gustado más que eso.

Ambientación de la película El hobbit

Mordor: el Parque Nacional de Tongariro.

El Parque Nacional de Tongariro (el más antiguo del país) está situado en la zona central de la isla norte. Esta zona de terreno volcánico y gris, salpicada por algo de vegetación en la zona más llana y jalonada de hermosas lagunas sulfúricas de verdes y azules imposibles, es uno de los principales atractivos turísticos de Nueva Zelanda.

No sólo es donde Peter Jackson vio su Mordor (la tierra donde habita el malvado Sauron) particular sino que además aquí se puede realizar el Alpine Crossing trekking, una de las caminatas de un día más bonitas del mundo.

Tongariro (Mordor)

El trekking es totalmente gratuito y no es necesario llevar ningún tipo de guía. En el Youth Hostel en el que nos alojamos en la vecina localidad de National Park nos ofrecieron realizar el tour con un grupo guiado. Si de verdad queréis sentir el poder de estar recorriendo el desolado Mordor, os aconsejo que lo hagáis solos, o con vuestra pareja o amigos.

Iniciamos la caminata a las 9 de una fría, pero soleada, mañana invernal. Desde el comienzo nuestra referencia visual fue la cumbre nevada del volcán Ngauruhoe. Este volcán de casi 2300 metros sobre el nivel del mar es el famoso Monte del Destino donde Frodo arroja el Anillo Único para acabar con el poder de Sauron.

Sin ser descubiertos por ningún orco, avanzamos por la fácil senda que va ascendiendo acercándose a los volcanes. La temperatura descendió de forma gradual hasta notar un frío penetrante cuando ascendimos hasta los 1650 metros, cerca del Red Crater. Nos encontramos con una llanura de unos 500 metros de largo, pelada de vegetación y barrida por una niebla fría y densa, en constante movimiento, que no dejaba ver más allá de diez metros. Ahora sí. Estábamos en Mordor.

Ambientación de Mordor

En ese punto hay que elegir entre ascender el nevado Ngauruhoe o seguir hacia el paso del Red Crater, a 1880 msnm. Dado que no teníamos equipo de escalada ni ropa adecuada para el intenso frío que comenzábamos a sentir, optamos por la segunda opción. Los 230 metros que nos quedaban de ascensión hasta el paso fueron bastante duros por el fuerte viento helado que nos quería empujar a las garras de los siervos de Sauron.

Cuando por fin coronamos la tierra rojiza del paso, tuvimos nuestra recompensa. Lagunas volcánicas de distintos colores se diseminaban por la pendiente, ofreciendo un contraste de colores muy hermoso.

Escenario para Mordor, El hobbit.

Fue allí donde comimos y desde donde iniciamos el regreso a nuestra autocaravana. El trekking completo lleva unas 6 o 7 horas y cruza el parque de un lado a otro (si tienes vehículo propio tendrás que regresar al punto de inicio haciendo autostop). Hay cabañas donde poder dormir o descansar pero deben ser reservadas con antelación en las oficinas del Department Of Conservation.

Abandonamos Mordor casi anocheciendo. Frodo debió hacer bien su trabajo porque Sauron no pudo fastidiarnos el día.

Escenario para Mordor en El hobbit.

Recuerda que la moneda en curso en Nueva Zelanda es el dólar neozelandés y que podrás cambiar la tuya por esta en Global Exchange.

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David Escribano

Aunque estudié ADE y Económicas, siempre me gustó escribir historias inventadas. Hace una década que viajo para no tener que imaginarlas. Editor desde el 2007 en Viajablog y miembro de Travel Inspirers.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Creo que el Hobbit se estrenó hace ya tiempo…

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