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Puerto España, dos días en el puerto de entrada al Caribe

Puerto España, dos días en el puerto de entrada al Caribe

A tan solo 11 kilómetros de Venezuela, Puerto España, capital de Trinidad y Tobago sirve de entrada al Caribe a muchos viajeros. Caminando por su Downtown rápidamente se siente la fusión étnica tan característica del Caribe. De amerindios a españoles, esclavos africanos, colonos franceses, ingleses, culís asiáticos y una fuerte influencia gringa.

Acercándonos a Puerto España.

Sobre la aldea indígena de Cumucurapo, en el noroeste de la isla de Trinidad, los colonizadores españoles crearon su primer asentamiento a mediados del siglo XVI, el denominado puerto de los españoles, que luego derivó a Puerto España y más tarde a Port of Spain. Durante la Segunda Guerra Mundial, en tiempos de colonia inglesa, Estados Unidos instaló bases militares. Y en 1962 se declaró país independiente de las colonias británicas del Caribe, aunque todavía pertenece a la Mancomunidad de las Naciones.

Puerto España sorprende nada más aterrizar. La imagen esperada del Caribe no es la que se aprecia al salir del aeropuerto internacional de Piarco. El tráfico caótico y un enorme núcleo urbano se extienden alrededor de los 24 kilómetros del Corredor Este-Oeste, uniendo una localidad con otra en una metrópolis de más de 600.000 habitantes.

La influencia estadounidense sigue siendo palpable, probablemente favorecida por las frecuentes conexiones aéreas, sus vínculos comerciales y su creciente población expat. El inglés trinitense no es precisamente el de Harvard, más bien la base sobre la que se han añadido términos de varios idiomas, conformando un inglés criollo característico y similar, que no idéntico, al de otras islas caribeñas.

Gastronomía trinitense.

Los movimientos migratorios del Caribe han confeccionado una variada gastronomía que engloba intensos sabores en cada plato y sabrosos olores en cada esquina de la isla. Originarios de la India, dos platos omnipresentes: roti y curry, aunque en versión caribeña, con diferentes especias. Pero hay mucho más: el agridulce chow de piña o mango, los doubles (masa frita rellena de curry de garbanzos), pholourie (bolas de masa frita con chutney), saltfish buljol (ensalada de verduras y bacalao), pollo jerk y, por supuesto, el famoso bake and shark (sándwich de tiburón).

Se encuentran en puestos callejeros, restaurantes locales y en otros recomendados en guías de viaje. En vez de acudir a algún sofisticado lugar de turistas y expatriados, lo mejor es preguntar a alguien de Puerto España.

Primer día en coche: Puerto España.

El reggae y la soca suenan en las calles de Puerto España. Lejos de las elegantes urbanizaciones y americanizados centros comerciales, en el centro de Puerto España los edificios coloniales son el mayor atractivo. El sol no lo pone fácil para caminar, tampoco el nivel de seguridad, ni el incesante tráfico. Entre un punto de interés y otro, lo más aconsejable es ir en taxi o, todavía mejor, alquilar un vehículo en el aeropuerto y moverse libremente por la isla.

La visita puede empezar por las cercanías de Woodford Square. Allí contrastan edificios coloniales, como la Catedral de la Santísima Trinidad, con sobrios moles de hormigón, como el Ayuntamiento o el Palacio de Justicia. La Catedral fue construida en 1818, durante el período de control británico, de estilo neogótico y es el principal templo anglicano en la isla.

Una calle más abajo está el Paseo de Brian Lara, flanqueado por la avenida de Independence Square. Lara fue un mítico jugador trinitense de cricket, que hasta tiene aquí su estatua. En el extremo este del Paseo, se encuentra la Plaza de la Independencia; cerca, luce la Catedral basílica de la Inmaculada Concepción, sede de la Iglesia Católica en Trinidad, que aunque fue construida en 1816, ha sido recientemente restaurada. Y en el extremo opuesto, encontramos la carretera costera (Wrightson road). Allí, podemos parar en el Waterfront Park, una zona de paseo cerca del puerto.

Seguimos hacia el norte, usando como referencia el Queen’s Park Savannah. La sabana es una enorme planicie cubierta con césped (al menos en parte), que fue plantación de caña de azúcar y donde ahora se juega cricket y rugby. Es considerada por los habitantes de Puerto España como la mayor rotonda del mundo, pues por su ubicación está en el centro de la metrópolis y alrededor de ella el tráfico es intenso.

Pues bien, al sur de la sabana, encontramos el imponente edificio de la Academia Nacional de Artes Escénicas y otra construcción colonial, el Museo Nacional y Galería de Arte, el museo más importante del país.

En su lado oeste, en la calle Maraval Road, alineadas, de norte a sur, están las Siete Casas Magníficas. Son lujosas mansiones de más de cien años, pertenecientes a las clases más pudientes de la sociedad trinitense de principios del siglo XX: Roomor, Hayes Court, el Palacio del Arzobispo, Rosenweg, Prada House, el Castillo de Stollmeyer y el Colegio Queen’s Royal.

Al norte de la sabana está el Jardín Botánico Real. Como en otras capitales, los jardines botánicos son una visita destacada, también en Puerto España, con 700 árboles de especies propias del Caribe y de todo el mundo. Unida a los jardines está la bonita Casa Presidencial.

Y para finalizar, una visión panorámica de Puerto España a orillas del golfo de Paria. Es la que se observa desde Fort George.

Los afortunados que visiten Trinidad y Tobago a final de febrero, podrán aprovechar la oportunidad para disfrutar de uno los carnavales más increíbles del mundo. Los desfiles de música calipso, originaria de Trinidad, el sonido del steelpan (tambores metálicos de Trinidad y Tobago), los disfraces y los botellines de cerveza Carib, acompañan la fiesta trinitense por excelencia.

Segundo día en coche: playas cercanas.

En Travel and Exchange ya hemos recomendado viajar a Trinidad y Tobago, explicando todo lo que hay que saber antes del viaje. Ahora añadimos una recomendación extra, alquilar un coche en Puerto de España para escaparnos a dos playas excepcionales de la costa norte: Maracas y Las Cuevas. Y si es temporada de tortugas (marzo a agosto), es interesante seguir la carretera costera un poco más hasta Blanchisseusse donde, con suerte, se pueden ver tortugas laúd en la playa para el desove o las recién nacidas dirigiéndose al mar.

Cómo llegar a Puerto España.

El aeropuerto internacional de Piarco, en Puerto España es el punto de entrada al país. Caribbean Airlines es la principal compañía que ofrece vuelos económicos, con conexiones desde Estados Unidos y Canadá. Como cabe esperar, también hay vuelos desde otras islas del Caribe, con la misma empresa y con LIAT.

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Seguro que más de un viajero de largo recorrido está interesado en conectar su ruta por Sudamérica con el Caribe, como Trinidad es la primera isla de las Antillas menores, conviene saber que:

  • Hay barcos que van a Trinidad desde Tucupita, en Venezuela.
  • Surinam Airways vuela desde Paramaribo, en Surinam y Caribbean Airlines desde Georgetown, en Guyana.

Y para visitar la isla de Tobago:

  • Vuelos con Caribbean Airlines.
  • Línea regular de ferri hacia Scarborough (en Tobago).

Ten en cuenta que los europeos no necesitamos visado, tan solo el pasaporte con seis meses de vigencia y un vuelo de salida. Y no está de más leer las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Y como la seguridad tampoco está nunca de más, no olvides contratar un seguro antes de tu viaje.

¿Dónde puedo cambiar dinero para mi viaje?

Si viajas a Trinidad y Tobago, podrás cambiar tu moneda en el aeropuerto internacional de Piarco, en Trinidad, donde encontrarás una oficina de Global Exchange, perfectamente ubicada, para cambiar a dólares trinitenses, o dólares del Caribe Oriental, si el viaje continúa por las Antillas. Allí, podrás usar el siguiente cupón:
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Y si quieres cambiarla antes de tu viaje, Global Exchange tiene casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de más de 20 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

© Imágenes: Mar Serrano, David Stanley, izatrini y Grueslayer.

Juan Ayala

Economista y blogger profesional de viajes. A principios de 2013, decidí romper con la rutina y ahora vivo en un continuo viaje alrededor del mundo. He cambiado mi sitio en la oficina por disfrutar cada día en un lugar diferente. Colaboro con Global Exchange y comparto mi viaje en hiworld.es y unceliacoporelmundo.com.

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