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7 desiertos del mundo en los que te gustaría perderte

7 desiertos del mundo en los que te gustaría perderte

Los desiertos, esos territorios inhóspitos, de temperaturas extremas y parajes con horizontes sin límite ocupan cerca de un cuarto de la superficie del planeta. Seguramente pocos lugares como estos ofrecen un oasis de tranquilidad, incluso de soledad.

¿Por qué será que los desiertos siempre atraen a los viajeros? Para que empieces a soñar con algunos de ellos, aquí va una selección de siete desiertos del mundo en los que, seguramente, que te gustaría perderte.

1. Desierto de Gobi, Mongolia.

El desierto del Gobi es, quizás, uno de los más conocidos por los viajeros que, ávidos de curiosidad y después de haber oído hablar de este lugar mítico tantas veces, quieren conocer sí o sí, al llegar a Mongolia.

Aunque tengamos en mente que el Gobi es un paisaje desértico, lo cierto es que es una zona con muchos paisajes muy diferenciados. Quizás la imagen más característica del Gobi es una gran duna, llamada «Kongoryn Els», de 100 km de largo y 12 de ancho, que emerge dentro de una zona de prados verdes y que, a primera vista, puede parecer un espejismo. Subir a pie hasta la cima de esta duna de 300 metros de altura no es fácil, ya que a cada paso que se da el pie se hunde y se hace complicado ascender a buen ritmo sin parar por el camino. Pero llegar arriba tiene recompensa: ¡Unas inmejorables vistas de la duna y un horizonte con un cielo espectacular!

2. Desierto de Lut, Irán.

Con la premisa de que Irán es uno de los 5 países que hay que visitar antes de que cambien, el desierto de Lut quizá sea es uno de los menos conocidos por los viajeros, un lugar inhóspito e inhabitable. Por eso es tan recomendable.

Imagen del desierto de Lut, en Irán.

Se caracteriza por ser uno de los lugares más cálidos del planeta, llegando a tener temperaturas de hasta 70ºC en verano, ¡casi nada! Para llegar hasta él desde Kermán, la ciudad más próxima al sur del país, hay que hacer 180 km en coche, (preferiblemente un todoterreno) que se traducen en unas cuatro horas de conducción, debido a la difícil orografía del terreno.

En los primeros kilómetros de incursión al desierto, se produce un cambio brusco de altitud y de temperatura: se pasa de los 2000 km a los 200 sobre el nivel del mar, lo que puede llegar a ser toda una aventura para el visitante. Algunos kilómetros más adelante, cuando aparece un horizonte lleno de grietas con una fina capa de sal sabemos que ya estamos en el propio desierto. Es entonces cuando hay que dejar atrás la carretera y adentrarse con un todoterreno, sorteando inmensas dunas hasta llegar a ver los kaluts, unas formaciones rocosas que han sido esculpidas por el viento y que tienen formas irreales, más propias de un paisaje lunar que terrestre.

Hacer una hoguera y quedarse a dormir bajo las estrellas en el desierto de Lut puede llegar a ser una de las mejores experiencias para vivir en Irán.

3. Desierto de sal de Uyuni, Bolivia.

El salar de Uyuni, como ya comenté en otro artículo, es uno de los diez lugares insólitos que hay que visitar una vez en la vida. Razones no faltan. Situado en la cordillera de los Andes, en Bolivia, es el desierto de sal continuo más alto del mundo, con 10 000 kilómetros cuadrados. A parte de por su sal, esta zona tiene una gran importancia por el tesoro que en él se encuentra: la reserva más grande de litio que existe en el planeta.

Imagen del desierto de sal de Uyuni, en Bolivia.

Atravesar el salar de Uyuni con un todoterreno es una de las actividades más fascinantes que se pueden hacer en este desierto. Aunque hayas visto anteriormente fotos del lugar, no hay nada como verlo con tus propios ojos. Recorrer durante horas un horizonte blanco como la nieve hasta encontrarte con la Isla del Pescado, una curiosa isla llena de enormes cactus en medio de la nada, que te sorprenderá agradablemente en tu recorrido.

Si piensas viajar allí, es recomendable llevar gafas con protección de rayos uva, para que los del sol no te molesten y puedas disfrutar del trayecto de un paisaje tan blanco como la nieve. Una perla del continente sudamericano que se va a quedar grabada en tu retina para siempre.

4. Desierto de Atacama, Chile.

Si piensas viajar a Chile, te recomiendo visitar el desierto de Atacama, aunque ten en cuenta que deberás ir bien provisto de agua, ya que es el más árido de la tierra. Con una superficie de 105 000 kilómetros cuadrados, limita por el oeste con el océano Pacífico y por el este con la cordillera de los Andes.

Imagen del desierto de Atacama, en Chile.

Debido a su altura respecto al nivel del mar, a que no hay contaminación lumínica y a la casi inexistente nubosidad que hay en él, el desierto de Atacama está considerado uno de los mejores lugares del planeta para observar el firmamento y la astrología. Tanto es así, que se ha establecido allí uno de los complejos astronómicos más avanzados del planeta (con una docena de observatorios), desde donde se puede divisar con la mayor exactitud y transparencia las estrellas. ¡Imagínate lo que debe ser dormir allí una noche bajo las estrellas!

5. Desierto del Sáhara, Marruecos.

Es el desierto cálido más grande del mundo (abarca la mayor parte de África del Norte), solo superado por la Antártida y el Ártico, ya que un desierto se define por la falta de lluvia y no por la cantidad de arena que contiene.

El desierto del Sáhara es también el más cercano que tenemos, así que si nunca has estado en uno, te recomendamos hacer un viaje a Marruecos y desde allí hacer una excursión para conocerlo. Lo más recomendable es dormir, como mínimo, una noche en una jaima, para impregnarte de la cultura bereber y también tomar té beduino, posiblemente el más dulce que probarás nunca.

6. Desierto de Wadi Rum, Jordania.

Es conocido como el Valle de la Luna o el Desierto Rojo, por el color carmesí de su tierra, debido a la erosión de las montañas de arenisca que lo rodean. Es, sin duda, uno de los paisajes lunares más increíbles que existen en el planeta. De hecho, son muchos los que han hallado en él un decorado perfecto para una película de ciencia ficción. Sin ir más lejos, en este desierto se ha rodado la película Marte.

Imagen del desierto de Wadi Rum, en Jordania.

Como Lawrence de Arabia o Ridley Scott, quien visita Wadi Rum, en Jordania, queda abducido por este paisaje al instante. Recorrerlo a pie, en dromedario o en todoterreno, disfrutar de un atardecer o pasar alguna noche silenciosa a la luz de las estrellas cual beduino hace que este sea un viaje inolvidable. Nota: para tu viaje te puede ser útil este artículo sobre información práctica para visitar Wadi Rum.

7. Desierto de Danakil, Etiopía.

El desierto de Danakil, situado al norte de la región oriental de Etiopía y al sur de Eritrea, es uno de los puntos más calientes del planeta, con temperaturas diurnas que pueden sobrepasar los 50ºC en verano. De hecho, es una de las regiones más inhóspitas del planeta. Algunos puntos de la región pueden llegar incluso hasta 150 metros por debajo del nivel del mar, por ello podemos ver increíbles formaciones de sal, azufre o sulfuro que brotan de las entrañas de la tierra, además de algunos volcanes en activo que generan un paisaje que podríamos imaginar de otro planeta. Uno de los más conocidos por su espectacularidad es el volcán Erta Ale.

Hay que tener en cuenta que adentrarse en la depresión del desierto de Danakil implica asumir riesgos: la región es sumamente peligrosa debido a la existencia de grupos armados separatistas, por lo que las excursiones deben realizarse acompañados por guías armados. Para más información, siempre hay que ser precavido y consultar la situación de la zona antes de realizar un viaje allí.

¿Dónde puedo cambiar dinero para mi viaje?

Para viajar a todos los países donde se encuentran estos desiertos necesitarás la moneda local de cada lugar. Global Exchange cuenta con casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de más de 20 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

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Celia López

Autora de “Quaderns de bitàcola”, un blog sobre una vuelta al mundo y otros viajes por los cinco continentes. Con la experiencia de más de setenta países visitados, me gusta escribir información práctica de los destinos, guías de viaje y describir las sensaciones de los lugares en los que he estado para que cualquier persona pueda planificar su viaje por libre. Mi gran hobbie es viajar y mi lema es: “No me conformo con que me lo expliquen, quiero conocerlo con mis propios ojos”.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. uffff…..perderme perderme…..en uno de estos desiertos…… ;(

  2. Quietud, silencio, desierto, soledad , perderse del todo, un buen camino hacia encontrarse…:@

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