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Cracovia para mochileros con prisa

Cracovia para mochileros con prisa

Fue hace unos meses cuando visité Cracovia como parte del Interrail. Así que tal y como imaginarás, si has hecho este tipo de viaje sin recrearte demasiado, el tiempo que le dediqué no fue demasiado, aunque sí suficiente para descubrir que, pese a estar ligada de forma inevitable y dramática a la historia más reciente, ha sabido resurgir de sus cenizas.

Si, como el mío, tu plan de viaje para esta ciudad es verla en el tiempo justo y con un presupuesto ajustado, ¡este es tu post! Porque en él te cuento cómo fue mi experiencia mochilera por Cracovia.

Auschwitz: visita imprescindible.

Nosotras llegamos a Cracovia desde Praga, en un tren nocturno que tardó ocho horas y cuyo billete nos costó tres euros (como suplemento al del Interrail que ya habíamos pagado), yendo en un asiento normal. Si quieres hacer este mismo trayecto, puedes comprar el billete directamente en la estación de tren de Praga, tras haber consultado los horarios en la web de los trenes de Polonia (no es posible comprar los billetes a través de esta).

El tren nos dejó en la estación central Kraków Główny y dado que nuestro plan para el primer día en Polonia era visitar el Museo de Auschwitz-Birkenau, dejamos las mochilas en una de las taquillas y cogimos un minibús desde la estación de autobuses, que está a menos de 100 metros de la primera. Puedes coger uno cada media hora y te dejará en la entrada de Auschwitz, por el módico precio de 12 zlotys polacos (menos de 3 euros). También cuentas con la opción del tren, que está incluido en el Interrail y que nosotras usamos para la vuelta, aunque la parada de este, Oświęcim, está bastante más alejada (a unos 20 minutos andando rapidito).

En Auschwitz, elegimos la ruta guiada de tres horas y media, en la que tuvimos tiempo más que suficiente para hacernos una idea de la barbarie que allí se vivió, no hace tantos años atrás. Las entradas es mejor que las compres por adelantado, sobre todo en temporada alta, ya que es bastante probable que llegues y estén agotadas. El precio de la nuestra fue de 30 zlotys polacos (menos de 7 euros), aunque tienes otras opciones, que podrás consultar en su página web.

Imagen del Museo de Auschwitz-Birkenau, en Polonia.

Ya de vuelta en Cracovia, lo único que vimos fue lo que se cruzó en nuestro camino hacia el hostel en el que dormimos esa noche, el Benedykta, y reservamos la ruta turística para el siguiente día, cuando sabíamos que tendríamos más fuerzas y tiempo para verlo todo.

Cracovia exprés.

Hicimos bien siguiendo nuestro instinto porque el día siguiente lo exprimimos al máximo y andamos por toda la ciudad (es bastante factible, si no te importa darte una pequeña paliza). Desde nuestro hostel, nos dirigimos a la Fábrica de Óscar Schindler (Muzeum Schindlera), que está justo al lado opuesto de este y que es conocida por todos gracias a la película La lista de Schindler. Te recomiendo su visita encarecidamente por lo que se cuenta en ella aunque, eso sí, si quieres verlo todo detenidamente, necesitarás, al menos, un par de horas. El precio de la entrada general es de 16 zlotys polacos (3,6 euros).

Imagen de una de las calles del barrio judío de Cracovia, en Polonia.

Desde aquí nos dirigimos a Kazimierz, epicentro de la cultura judía durante muchos años y uno de los barrios que más sufrió la invasión nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, es uno de los más populares y animados y en él podrás ver sinagogas como la de Isaac o Tempel o el Museo Etnográfico de Cracovia.

La siguiente parada fue el cementerio judío y de ahí, fuimos hacia el Castillo de Wawel, ubicado en una colina del mismo nombre y que merece la pena subir solo para admirar este bonito edificio de estilo gótico, primera residencia de los reyes de Polonia. Nosotras no lo vimos por dentro, pero el precio de la entrada varía en función de las estancias que se quieran visitar.

Imagen del Castillo de Wawel, en Cracovia.

La ruta te llevará, como a nosotras, a la zona llamada Stare Miasto, que agrupa multitud de restaurantes y comercios de toda índole por ser el casco histórico de Cracovia. En ella está el parque Planty, donde estaba la antigua muralla, la puerta Florian y, por supuesto, la Plaza del Mercado (Rynek Glowny), plaza mayor de esta ciudad, donde está la Basílica de Santa María.

Y si quieres seguir el mismo recorrido que seguimos nosotras, puedes acabar el día cogiendo un tren hacia Varsovia y en unas dos horas y media estarás allí. Lo que debes tener en cuenta es que en todo momento deberás pagar en zlotys polacos, como ya te he ido comentando así que cambia tu moneda por esta, antes de tu viaje, con Global Exchange.

© Imágenes: Dzidek LasekMiriam Gómez Blanes.

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Miriam Gómez Blanes

Periodista inquieta y adicta a la escritura sin solución, actualmente coordino los contenidos del blog de viajes de Global Exchange, «Travel and Exchange». También cuento otras historias y realidades en mi blog: www.overthewhitemoon.com. Y lo hago mientras recorro el mundo. Si un viaje me dice ven, lo dejo todo.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Hola,
    la capital de Polonia es Varsovia.
    Un saludo.

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