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10 cosas que descubrirás al viajar solo

10 cosas que descubrirás al viajar solo

Últimamente, somos muchos los que nos estamos lanzando a viajar solos. Y no hablo de los que parece que han nacido con una mochila y un cartel que dice: «independiente por naturaleza», bajo el brazo. No, hablo de los que siempre habíamos pensado que la palabra «viajar» era inseparable de «acompañado» y ha llegado un punto en el que hemos dejado de contemplarlo como la única opción.

Por eso, te hayas lanzado ya a hacerlo o estés en ese momento de cerrar los ojos y saltar, te dejo una lista de 10 cosas que descubrirás al viajar solo.

1. Que puedes hacer lo que quieras, cuando quieras y donde quieras.

¿Tienes hambre? Comes. ¿Tienes sueño? Duermes (en el primer sitio que encuentres o en el sitio más raro en el que te apetezca dormir). ¿Quieres ver un monumento? Vas a verlo. ¿No quieres verlo? Pasas de verlo. Porque una de las mejores cosas de viajar solo es que no tienes que estar preguntando a nadie qué le apetece hacer en cada momento.

2. Que cualquiera es susceptible de convertirse en tu apoyo.

Seamos realistas, cuando viajas con tu zona de confort a cuestas (entiéndase pareja, amigos, familia…), no tienes tanta necesidad de socializar con otros viajeros ni de preguntar como cuando lo haces solo. Por eso, una persona a la que tal vez no le hubieses prestado atención en cualquier otra circunstancia de la vida, puede convertirse en alguien especial por haberla conocido en ese preciso instante (en el hostel en el que te quedas, al preguntar por algún punto que no encuentras, etc.). Sea como sea y vayas predispuesto a lo que vayas, te aseguro que acabarás hablando hasta con las paredes, si hace falta.

3. Que el palo selfi puede llegar a ser tu mejor amigo.

No, no me malinterpretes, ni seas malpensado (¡que nos conocemos!). Has llegado a un sitio maravilloso e increíblemente bonito pero, ¡oh, sorpresa!, es un sitio tan peculiar que no ves a nadie en 5 kilómetros a la redonda. ¿Quién te va a hacer esa foto digna del mejor perfil de Facebook? Sí, el móvil unido a tu inseparable palo selfi es la respuesta. Y lo mejor, solo tendrás que preocuparte de salir bien en las fotos tú, sin escuchar un (o varios): «no me gusta cómo salgo, ¿podemos repetir la foto?».

GoPro

4. Que los únicos cambios de humor que tienes que aguantar son los tuyos.

Está claro que si encontramos la compañía perfecta para viajar, será genial hacerlo con esa o esas personas pero muchas veces, simplemente por el hecho de no viajar solos, lo hacemos con personas con las que, además de la relación que pueda unirnos, no tenemos nada en común. Y ahí tienes otra ventaja de viajar solo. Ahora que si te quedas sin pasta de dientes o sin gel, ajo y agua, no te va a quedar más remedio que empezar a hacer nuevos amigos.

5. Qué importa y qué no importa.

Puede parecer que hablo de cosas materiales (que también), pero no es el caso. Puede que te hayas lanzado a viajar solo porque te ha pasado algo difícil de afrontar mientras estás en tu rutina de siempre (he leído por ahí que en momentos de crisis, necesitamos estar solos y lejos de la realidad para saber lo que queremos) así que durante y después de este viaje, seguro que ves las cosas más nítidas que antes (qué te importa realmente y qué no, quién te importa realmente y quién no…), al más puro estilo Come, reza, ama.

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6. Lo que necesitas a tu gente.

Durante el tiempo que estés trotando por el mundo, seguro que serás muy, pero que muy, feliz, pero eso no quita para que te acuerdes mucho de tu familia y de tus amigos de siempre, lo que es normal. Lo bueno es que a tu vuelta, ¡vas a tener mil historias que contarles y mil anécdotas de las que reírte con ellos!

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7. Que puedes perderte y encontrarte varias veces en poco tiempo…

…tanto en el sentido literal como figurado. Prepárate para preguntar varias veces en un mismo día dónde está ese o aquel sitio que debería estar ante tus ojos y no está. Pero también, prepárate para descubrir cosas de ti mismo que desconocías totalmente porque, si no lo habías asumido ya, todos somos más autosuficientes de lo que, muchas veces, creemos. Por narices, te tocará solucionar situaciones que, en otro momento, igual te parecían impensables pero que, ahora, nadie va a poder solucionar por ti.

8. Cuánto te gusta hablar…

…o lo poco que te gusta hablar. Al final, dependerá de ti lo que hables o dejes de hablar en cada momento. Si quieres estar con gente, no tendrás problemas para hacerlo porque, como te decía en el segundo punto, la gente, en general, es más amable de lo que creemos y suele estar predispuesta a ayudar a los demás. Si no, prueba a poner carita de «estoy solo y no sé qué va a ser de mí» y verás como enseguida te echan una mano.

9. Que pueden surgir grandes planes en el momento más inesperado.

Acabas de llegar al lugar en el que vas a dormir ese día y has conocido a un grupo de viajeros como tú que te ha invitado a salir con ellos. ¿Por qué no? Esas experiencias improvisadas siempre acaban siendo las mejores y las que acabarás contándoles a tus nietos.

Furgoneta

10. Que ya no sabes si quieres volver a viajar acompañado.

Pues sí, este es un riesgo que conlleva viajar solo y ser feliz haciéndolo: puede que, desde ahora, rehuyas de los viajes con otra gente. Pero bueno, dado que el equilibrio es importante, igual lo mejor es que vayas alternando, ¿no? O no.

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Y por cierto, algo importante que debes tener en cuenta al viajar solo es la moneda en curso en el país al que vayas. A ver si te vas a quedar sin efectivo y ahí sí que lo vas a tener complicado para encontrar quien te haga un préstamo (esto no es como la pasta de dientes o el gel, ¿eh?). Consíguela con antelación con Global Exchange.

Y tú, ¿por qué quieres viajar solo?

Miriam Gómez Blanes

Periodista inquieta y adicta a la escritura sin solución, actualmente coordino los contenidos del blog de viajes de Global Exchange, «Travel and Exchange». También cuento otras historias y realidades en mi blog: www.overthewhitemoon.com. Y lo hago mientras recorro el mundo. Si un viaje me dice ven, lo dejo todo.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. en varis ocaciones eh viajado solo , y es espectacular! conoces muchas personas nuevas y haces lo que quieras cuando quieras y como quieras! es de lujo!!!

  2. Nunca he entendido a la gente que piensa que la palabra «viajar» es inseparable de «acompañado». Yo siempre viajo sola y de pequeña me imaginaba a mi misma de más mayor recorriendo el mundo sola. Nunca pienso «¿con quién voy?» cuando planeo un nuevo viaje y no entiendo por qué el resto de la gente lo hace, además viéndolo como algo imprescindible, hasta el punto de que si no tienen compañía, no salen de casa.

    ¿Por qué viajáis? ¿No es para conocer nuevos lugares, para visitar sitios interesantes, para vivir nuevas experiencias? Para esto no es imprescindible ni necesaria la compañía, solo tu ilusión, tus ganas de pasarlo bien, de ver mundo y de aprender. Hay mucha gente que viaja solo para volver y enseñar las fotos, que cada uno haga lo que quiera, pero me parece una pena. Algunos incluso han olvidado casi todo lo que han visitado a los 15 días de volver. En realidad, no les interesa lo que estan viendo, pero hay que viajar para no ser un loser…

    Por eso siempre he creído que los que de verdad aman viajar no se plantean esto de la compañia. Y es por esto mismo que los que, en principio, veian el viaje solo como «viajar acompañado» llega un día que se marchan solos. Porque si amas viajar, si te gusta viajar, lo haces y punto, y no te paras a perder el tiempo en buscar compañía.

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