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10 consejos para viajar por Brasil como un brasileño más

10 consejos para viajar por Brasil como un brasileño más

Brasil es un país inmenso lleno de contrastes. Habitado por casi 200 millones de personas, nada tiene que ver la gente que encontrarás en el norte con la que puebla los estados del sur o los originarios de la parte amazónica. Eso sí, hay un denominador común que les define como brasileños: su incontestable alegría innata por la vida.

Da igual que te encuentres en la playa carioca (término aplicado a los habitantes de Río de Janeiro) de Copacabana, el Parque de Ibirapuera de São Paulo, en Brasilia, en las calles de Porto Alegre, el pequeño pueblo colonial de Paraty, la vibrante Salvador de Bahía o el mítico Pantanal brasileño. Mientras estés viajando por Brasil, hallarás gente alegre que siempre, por muy básicas que sean sus condiciones de vida, encontrará una razón por la que sonreír y montar una fiesta.

¿No te da algo de envidia? Pues lo que tienes que hacer es intentar viajar por Brasil como si fueras un brasileño más. Vivirás el país de una forma mucho más intensa. A continuación te dejo algunos consejos para lograrlo.

Aprende un poco de portugués

Sí, Brasil es el único país sudamericano en el que se habla portugués, pero también es cierto que ocupa una gran parte del subcontinente y aloja a 200 millones de personas. Por lo tanto, aprender un poco de portugués no es una tarea tan vana. Además, los españoles contamos con la ventaja añadida de que se trata de un idioma muy similar al castellano.

No te resultará nada complicado adquirir nociones básicas de portugués. Cuanto mejor hables y entiendas esta preciosa lengua —a la que los brasileños le dan un tono mucho más cantado que los navegantes que lo trajeron a sus tierras—, más podrás mezclarte con la gente durante tu viaje por Brasil.

Cambia tus euros por reales brasileños

Ya sabes: No money no fun. Sí, la sociedad es así de injusta y no puedes hacer casi nada en Brasil, si no tienes algo de dinero.

La moneda oficial es el real brasileño. Podrás cambiar tus euros, dólares o libras esterlinas a esta en cualquiera de las oficinas que la compañía española Global Exchange tiene en los aeropuertos de Brasilia, Río de Janeiro, Belo Horizonte o Natal.

Lamentablemente, Brasil no es un país barato. Desde su designación como sede olímpica y mundialista, allá por el 2012, los precios de casi todo comenzaron a subir como la espuma y esa burbuja inflacionista sigue estando vigente. Sin embargo, si sabes buscar bien, puedes seguir encontrando buenas gangas en restaurantes locales y medios de transporte.

Aprende a bailar ritmos latinos

Los brasileños y brasileñas tienen el ritmo metido en el cuerpo. Su sangre parece consagrada a la samba y desde bien pequeños, bailan lo que les pongas.

Si sales de fiesta por Brasil, seguro que la gente local se ofrecerá a sacarte a bailar y enseñarte unos pasos, pero es mucho mejor si ya vienes con algo aprendido de casa.

Compra (y calza) unas Havaianas

Fue durante la Copa del Mundo de Fútbol de Francia’98 cuando las Havaianas se pusieron de moda. Sin embargo, llevaban fabricándose mucho más tiempo.

En 1962, el escocés Robert Fraser las inventó. Para ello utilizó goma y se inspiró en las sandalias zori japonesas. Debido a su bajo coste, muy asumible por la vasta clase humilde brasileña, comenzó a utilizarse por todo el país.

Fue en el Mundial cuando se incorporó la bandera brasileña al diseño y entonces se comenzaron a vender como la espuma en todo el mundo. Este producto cool —actualmente en manos de la fábrica brasileña Alpargatas— tiene un volumen de ventas anuales de unos 200 millones de unidades.

Cómprate unas y entra con buen pie (literalmente hablando) en Brasil.

Prueba todas las caipirinhas y derivados posibles

La gente viaja a Brasil pensando que la bebida oficial del país es la caipirinha. Un poco de cachaça (jugo de caña de azúcar fermentado), lima, hielo picado y azúcar.

Pues en parte es así, pero la receta admite casi tantas variaciones como frutas tropicales hay en Brasil. Hay caipirinhas de fresa, mango, papaya, fruta de la pasión… Y si la cachaça no te gusta demasiado, pues siempre puedes sustituirla por vodka en un combinado que pasa a llamarse caipiroska.

Disfruta de sus grandes fiestas

Da igual qué día de la semana sea, en qué mes te encuentres o el tiempo que haga. En Brasil siempre es buen momento para una fiesta.

El norte de Brasil tiene fama de ser más fiestero que el sur, pero te puedo confirmar de primera mano que en Río de Janeiro, Porto Alegre y el bello estado de Santa Catarina (en el que no te puedes perder la espectacular Florianópolis) saben divertirse de lo lindo.

Fortaleza, Natal, Recife y Salvador de Bahía son las grandes urbes donde las celebraciones más se desbocan.

Aunque los Carnavales de Brasil tienen la vitola de ser la mejor fiesta del país, lo cierto es que en cualquier isla, pueblo o ciudad puedes pasar una gran noche de la forma más inesperada.

No vayas a la selva amazónica sin guía

Para disfrutar de tu viaje por Brasil, hay una condición totalmente sine qua non: debes permanecer vivo.

La selva del Amazonas es uno de los lugares más bonitos del planeta, con una biodiversidad que no encontrarás en ningún otro lugar. Sin embargo, la selva entraña una gran cantidad de peligros que ni siquiera los brasileños afrontan sin llevar un buen guía que conozca a la perfección el entorno. En este caso, te recomiendo que no te dejes seducir por la atractiva aventura de perderte por el Amazonas a tu aire, pues es probable que no salgas de allí.

Asiste a ver un partido de fútbol

Y si la samba está en las venas de los brasileños, el resto del torrente sanguíneo está colmado por el fútbol.

El fútbol en Brasil es una especie de religión. La pasión por los equipos locales es desbordante, pero la cosa alcanza su cénit cuando se juega un mundial o, en menor medida, una Copa América.

Los brasileños siempre esperan que la «Canarinha» alce la copa de campeones, pero lo cierto es que no gana un mundial desde el 2002.

Mientras tanto, ve a ver un buen choque de la liga brasileña. Equipos de nombres míticos como São Paulo, Palmeiras, Santos o Flamengo suelen estar en el cartel. No creas que vas a ver el mejor fútbol del mundo —cosa que ahora es propiedad de las poderosas ligas europeas—, pero sí que el espectáculo en la grada será difícil de mejorar.

Disfruta de su gastronomía

En Brasil se puede comer bien y barato. La mítica feijoada es el plato más básico, en el que se combinan unas judías oscuras con arroz, algo de carne (tocino, carne seca, costillas de cerdo, longaniza ahumada), ajo, tomate y otras cosa (que dependen del lugar donde la pidas), pero también tienen unas carnes magníficas que debes probar en su modalidad de espeto corrido. La cosa consiste en que te van a poner distintos tipos de carne en el plato hasta que digas basta. Mi preferida es la picanha, una de las partes más sabrosas y tiernas de la vaca.

Frutas tropicales y el buen pescado en costa e islas son los otros ingredientes fundamentales de la mesa brasileña.

Sé feliz y ofrece una sonrisa a todo el mundo

En realidad, este es un consejo aplicable a cualquier viaje que realices, incluso aunque sea a la panadería de al lado de casa.

Tener una buena actitud durante el viaje es algo que te reportará unos beneficios inimaginables. Además, en el caso de Brasil, al ser un país habitado, mayormente, por gente alegre, el hecho de sonreír y ser abierto hará que tus probabilidades de pasarlo genial crezcan exponencialmente.

Entonces, ¿nos vamos para Brasil?

Dónde cambiar moneda en Brasil

Como ya te hemos comentado antes, recuerda que para viajar a Brasil necesitarás pagar en reales brasileños. Puedes cambiar tus euros, dólares o la moneda de tu país, en las oficinas de Global Exchange, situadas en distintas ciudades de Brasil, como Río de Janeiro, Brasilia o Natal. Además, cuenta con casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de más de 21 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

Y si ya estás allí o planeas cambiar dinero a tu llegada (o a tu vuelta a casa), aquí te lo ponemos más fácil con un descuento del 15% sobre el margen aplicado a tu cambio en cualquiera de nuestras oficinas en Brasil. Para beneficiarte de este descuento, imprime y recorta este cupón y comienza tu viaje con una pequeña alegría.

David Escribano

Aunque estudié ADE y Económicas, siempre me gustó escribir historias inventadas. Hace una década que viajo para no tener que imaginarlas. Editor desde el 2007 en Viajablog y miembro de Travel Inspirers.

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