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Hace frío, ¿y qué? ¡Que el invierno no te impida viajar!

Hace frío, ¿y qué? ¡Que el invierno no te impida viajar!

Sin lugar a dudas, este está siendo el invierno en el que más frío estoy pasando y también en el que más nieve junta estoy viendo. Puede que el hecho de vivir en Sofía, Bulgaria, donde estamos teniendo temperaturas de 21 grados bajo cero, esté ayudando. Pero también me está sirviendo para ver el encanto que tiene esta ciudad en cada estación, ¡y el invierno no es menos! Lo mismo ocurre con la mayoría de destinos. El fin de semana pasado estuve en Budapest, ¡y menuda postal me encontré! Una creada con unos 11 grados bajo cero y una sensación térmica de, yo diría, -30 por la humedad, pero que hacían de esta una ciudad preciosa.

Por eso, y porque es verdad que muchas veces evitamos viajar en invierno por miedo a encontrarnos un frío que no podamos soportar y morir congelados (no hay que dramatizar, tampoco), te doy algunas recomendaciones para disfrutar del mundo también cuando el frío lo tiñe de blanco.

1. ¿Qué tiempo va a hacer?

Lo primero que debes hacer antes de preparar tu equipaje es saber qué temperaturas y fenómenos metereológicos te vas a encontrar. Puedes mirarlo online o con aplicaciones móviles tan útiles como eltiempo.es.

Si va a llover, necesitarás llevar una chaqueta y calzado impermeables, además de un paraguas resistente y que ocupe poco (siempre pensando en la maleta). Aun así, y si este es el clima que te espera, lo mejor será que te hagas con un buen chubasquero para poder hacer turismo, sin el engorro que supone llevar el paraguas a cuestas.

Si va a nevar, el paraguas y el chubasquero también te pueden ser de utilidad, aunque lo que realmente necesitarás es un buen calzado (calentito por dentro e impermeable por fuera) y una chaqueta polar. No resulta nada sencillo andar por una ciudad nevada, sobre todo cuando empieza el «deshielo» (sí, es como en Ice Age). Y cuidado con los resbalones, ¡que yo ya me he llevado algún que otro moretón de regalo en lugares de los que prefiero no hablar! 🙂

2. ¿Dónde vas a dormir?

Aunque no lo hayas pensado, el lugar en el que vayas a dormir es importante para saber si debes llevar más o menos cosas en tu viaje. No es lo mismo si vas a dormir en un hotel, donde lo más normal (recalco lo de: lo más normal) es que tengas mantas y calefacción, que en un hostel, donde puedes esperarte cualquier cosa. En este último caso, te recomiendo que te lleves el saco de dormir, además de por si no tienes sábanas -puedes preguntarlo por adelantado-, por si hace frío. A mí me pasó en el hostel en el que estuve en Budapest en el que, pese a que había calefacción, hacía bastante fresco por la noche.

Otra opción es que en lugar del saco de dormir, te lleves una manta térmica que, además de ocupar muy poco, no te costará casi nada. Las puedes encontrar en la mayoría de tiendas de deporte (yo la mía la compré en Decathlon).

3. Prepara la maleta a prueba de frío.

Además de todo lo que hemos comentado hasta ahora, la manta térmica, el saco de dormir, calzado y chaqueta adecuados…, hay otros elementos que te recomiendo incluir en la maleta. El primero de ellos, que para mí es fundamental, es una camiseta térmica, que te puede sacar de muchos apuros y no ocupa casi espacio. Yo suelo llevar un par, si no es un viaje de un fin de semana, y son muy útiles cuando hace mucho frío.

Otros elementos indispensables son los guantes, el gorro y la bufanda. A mí me funcionan muy bien los guantes que yo llamo descapotables (los que se abren por los dedos) porque suelo pasarme todo el viaje con la cámara de fotos en la mano (es una cuestión de practicidad). Pero, sin duda, los mejores son los impermeables. Y en cuanto a la bufanda, yo la reemplazo por una braga para el cuello, cuando no tengo demasiado espacio en la mochila.

4. ¿Qué transporte vas a poder usar?

El tiempo invernal también afecta al transporte. Puede que no lo creas, pero incluso los países más acostumbrados a la nieve tienen problemas cuando llegan las temperaturas de menos muchos grados. Por eso, este clima te condicionará la libertad de movimiento no solo por la ciudad, sino también fuera de ella ya que, por ejemplo, muchos autobuses no ofrecen el servicio o puede que te encuentres cortes en algunas carreteras. En Bulgaria esto pasa, creedme.

Lo mismo ocurre con los aviones, si se da un temporal muy fuerte, como el del pasado mes de enero en Europa, puede que, incluso, algunos vuelos sufran cancelaciones. Por eso, debes estar abierto a un posible cambio de planes de última hora, por el clima, y tomártelo con paciencia y mucho humor.

Otra cosa que deberás tener en cuenta, si vas a viajar en transporte público, es la ropa extra que tendrás que llevar para no pasar ni mucho frío, ni mucho calor durante el trayecto. Muchas veces te encontrarás la calefacción a tope y otras creerás que los recortes han llegado al autobús. Por eso, no estará de más que lleves alguna mantita y alguna prenda más ligera debajo de todas esas capas que nos embuten en invierno.

Imagen de un avión con nieve.

5. ¡No te confudas con los horarios!

Con el invierno, además de la temperatura, cambian los horarios de muchos lugares. Empezando por los museos y parques y acabando por los free tour, la franja de apertura que te encontrarás no será la misma con el buen tiempo que con el frío. Normalmente, durante este periodo todo cierra antes porque anochece más temprano y parece que todos nos volvemos más perezosos para salir de casa. Por eso, al planificar tu viaje, asegúrate de que la información que tienes es la correspondiente a la estación en la que vayas a viajar.

Lo mismo ocurre con muchos restaurantes, por ejemplo, que al no tener terrazas cierran mucho antes.

6. ¡Disfruta de las ventajas!

Frío, lugares que cierran pronto, ropa a granel en la maleta… parece que todo son desventajas, ¿no? Pues, ¡para nada! El invierno tiene mil cosas buenas. La primera de ellas es que podrás disfrutar de actividades que no encontrarás durante el resto del año como, por ejemplo, el esquí, en tu destino.

También viajarás más barato porque los vuelos suelen ser mucho más económicos en la época invernal ya que no es cuando la mayoría no viaja, a menos que sea Navidad o algún puente. Y los precios de todo, en general (hoteles incluidos), serán mucho más asequibles. Solo tienes que comparar en buscadores como Booking unas fechas con otras. Y además, ¡evitarás las aglomeraciones y el turismo masivo que se dan en otros momentos del año!

Yo no sé si las veis, pero para mí casi todo son ventajas. ¿Nos abrigamos y viajamos?

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¿Dónde puedo cambiar dinero para mi viaje?

Viajes a donde viajes en invierno, necesitarás llevar la moneda de ese lugar. Para eso, cuenta con Global Exchange, que tiene casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de más de 20 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

© Imágenes: Miriam GómezAna Mendes, Cowins y María Godfrida.

Miriam Gómez Blanes

Periodista inquieta y adicta a la escritura sin solución, actualmente coordino los contenidos del blog de viajes de Global Exchange, «Travel and Exchange». También cuento otras historias y realidades en mi blog: www.overthewhitemoon.com. Y lo hago mientras recorro el mundo. Si un viaje me dice ven, lo dejo todo.

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