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5 consejos prácticos para viajar al Tíbet

5 consejos prácticos para viajar al Tíbet

Si alguna vez se te ha pasado por la cabeza ir al Tíbet, un destino tan lejano como exótico, deberás tener en cuenta algunas cosas importantes antes de ir, que te contamos, en detalle, en este post. ¡Luego no digas que no te avisamos!

1. Deberás contratar tu viaje por el Tíbet con una agencia.

Si piensas que puedes hacer este viaje por libre, estás muy equivocado/a. Debido a que el Tíbet es una región que actualmente pertenece a China y que los chinos quieren tener controlado quién entra y quién sale y dónde está el turista en todo momento, la única forma de moverte por allí es contratando un viaje a una agencia especializada. Para ello, deberás ir acompañado/a de un guía que conozca la zona y los controles de seguridad y un conductor para el coche con el que te vayas a mover para hacer el tour. De hecho, es una manera muy cómoda para visitar todos los lugares, aunque le resta la emoción del viaje por libre, y como te puedes imaginar, resulta más caro que quizás otros destinos de Asia.

Muy importante: si quieres viajar al Tíbet, tienes que entrar primero a China, uno de los 10 países más populares del mundo, por lo que necesitas un visado para este. Además de tu visado chino, necesitarás un TTB Permit (Tibet Tourism Bureau Permit or Tibet Entry Permit) para entrar en el Tíbet. Cuenta con que para estos trámites la agencia de viajes que hayas contratado también se hará cargo de la autorización.

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2. El mal de altura.

El mal de altura no solo aparece en montañeros que están escalando grandes picos. También afecta a turistas, dado que muchos lugares importantes para el visitante están por encima de los 3000 metros de altura. De hecho, es un problema mucho más frecuente de lo que se cree.

Imagen de las montañas del Tíbet.

Un 25% de los turistas que pernoctan entre 2400 y 3000 metros de altura y el 40-50% de los que lo hacen por encima de los 3000, padecen algún síntoma de mal de altura (dolor de cabeza, cansancio, náuseas). Para evitarlo, se recomienda beber mucha agua (nunca alcohol), tomar comidas ligeras y no hacer ejercicio o esfuerzos excesivos. Si notas algún síntoma, se aconseja tomar una aspirina o ibuprofeno para paliar sus efectos. También va muy bien conseguir una botella de oxígeno con mascarilla y respirarlo en periodos de una hora. Si los síntomas empeoran o no mejoran en 48 horas, lo más recomendable es descender hasta una altitud en la que te encuentres asintomático. Normalmente, descendiendo 1600 metros existe una notable mejora.

3. La cultura budista.

Es importante viajar al Tíbet con una mente abierta a conocer una nueva cultura, muy diferente a la occidental. Dado que la gran mayoría de los tibetanos son budistas, seguramente vamos a poder admirar rituales religiosos que nos van a sorprender, como ver a centenares de tibetanos orando y rodeando una estupa, mientras entonan sus mantras o hacen girar las ruedas de oración; nos vamos a deleitar con la mística budista que emana del interior de los templos, siempre llenos de monjes haciendo sus cánticos y, seguramente, nuestros sentidos van a experimentar nuevas sensaciones, como notar el olor característico de las lamparillas de mantequilla o escuchar la música espiritual de los instrumentos que tocan los monjes. ¡Quizás hasta vuelvas del Tíbet queriendo convertirte al budismo!

4. La comida.

Aunque el Tíbet tiene muchísimos atractivos para el visitante, no destaca por tener una amplia oferta gastronómica. Digamos que suele ser más bien escasa. El plato más típico son los momos, una masa de pasta rellena de carne que sirven en un bol con caldo muy caliente, pero no existe mucho más.

Podemos probar también algún bistec de yak (el animal más común del Tíbet, que se asemeja a una vaca con mucho pelo), verduras en sopa, pan y beber el té de mantequilla, una bebida que toman muy caliente a todas horas y que es tremendamente fuerte para estómagos occidentales. Se recomienda probar un solo sorbo la primera vez, si no se quiere visitar de repente el baño.

Se puede decir que los tibetanos dan poca importancia a la gastronomía, la comida suele tener en sus vidas un objetivo más bien práctico: ellos consideran que hay que comer para alimentarse, así que con tener un plato caliente y consistente les basta.

Imagen de una sopa en el Tíbet.

5. El comportamiento del turista.

Un consejo muy importante es no preguntar en la calle sobre temas políticos, ni tomar fotos a los policías o al ejército chino, ya que podrían decomisarte las tarjetas de memoria, cámaras, o incluso podrías ir a la cárcel. Es muy común que haya policías chinos de paisano por la calle o en los alrededores de los lugares más concurridos y turísticos. Suelen ir vestidos como si fueran turistas (cámara en mano, gafas de sol, etc.) y vigilan que no se haga nada sospechoso que incumpla la ley china, aunque a veces aplican la insólita norma de no dejar sentarse ni dejar objetos en el suelo. ¡Seguro que los reconocerás enseguida!

¿Dónde puedo cambiar dinero para mi viaje?

Para viajar al Tíbet necesitarás yuanes chinos. Global Exchange cuenta con casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de más de 20 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

Celia López

Autora de “Quaderns de bitàcola”, un blog sobre una vuelta al mundo y otros viajes por los cinco continentes. Con la experiencia de más de setenta países visitados, me gusta escribir información práctica de los destinos, guías de viaje y describir las sensaciones de los lugares en los que he estado para que cualquier persona pueda planificar su viaje por libre. Mi gran hobbie es viajar y mi lema es: “No me conformo con que me lo expliquen, quiero conocerlo con mis propios ojos”.

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