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48 horas en Belfast

48 horas en Belfast

Belfast, capital de Irlanda del Norte, ha sufrido una gran transformación durante las últimas dos décadas. A finales de los 90 del siglo pasado, aún era una ciudad industrial de un aspecto grisáceo que parecía reflejar el estado casi constante de sus cielos. Sin embargo, la Belfast que puedes visitar hoy en día nada tiene que ver con aquella.

Un centro histórico revitalizado, emblemáticos pubs llenos de vida, atractivas zonas de compras, un carril bici a lo largo del río Lagan (arteria fluvial de la ciudad), nuevos museos y mucho más. Eso es lo que ofrece la ciudad en la que se construyó el barco más famoso del mundo: el Titanic.

Con esta gran oferta para el viajero, Belfast se ha convertido en una gran opción para pasar un fin de semana. Aquí te dejamos algunos planes.

Paseo en bicicleta por el centro.

El centro de Belfast no es muy grande y una buena – y sana – forma de recorrerlo es en bicicleta.

Puedes hacerlo a tu aire o contratando los servicios de alguna de las agencias que organizan tours guiados. Una de ellas es Belfast City Bike Tours.

Cuando hayas visitado el centro, pedalea hasta la vera del río Lagan y monta tu bicicleta en un barco peculiar, el Mona. Su capitán, Derek, es un gran experto en la historia de Belfast, colecciona antigüedades y mientras navegas con él las aguas del río, te hará una introducción muy curiosa a tu próximo destino: el Titanic Belfast.

Imagen del barco Mona, en Belfast.

Titanic Belfast.

El Titanic Belfast es mucho más que un museo. Se trata de una auténtica experiencia 4D que te sorprenderá.

No todo el mundo sabe que en Belfast se encuentran los astilleros en los que se construyó el buque. De hecho, el Titanic Belfast se encuentra junto a ellos.

Los cuatro edificios que sirven de sede a la exposición le dan el primer toque de espectacularidad y modernismo a la cosa, ya que simulan la proa del famoso transatlántico que se hundió en su travesía inaugural.

Imagen del Museo del Titanic, en Belfast.

La experiencia de la visita te provoca la sensación de haber retrocedido en el tiempo, convirtiéndote en un tripulante más del RMS Titanic.

Desde el proceso de creación en los astilleros hasta su hundimiento al chocar contra el fatídico iceberg, la exposición muestra carteles, maquetas, recrea la vida de la época y la que llevaron los viajeros a bordo del buque (utilizando incluso hologramas), objetos del barco, transcribe mensajes de radio de la noche del desastre, etc.

Se trata, sin duda, de la mejor atracción que ver en Belfast.

St George’s Market.

Hay varios mercadillos en Belfast, pero ninguno tiene la tradición, historia y porte del de St George. No en vano, fue elegido el mejor mercado indoor del Reino Unido, en el 2014.

St George’s Market tiene lugar todos los fines de semana. En el edificio que lo aloja – erigido a finales del siglo XIX – una gran cantidad de vendedores buscan su clientela entre curiosos, turistas y locales.

Imagen del St. Georges Market, en Belfast.

Se trata de uno de esos lugares que sirven para tomar el pulso a la ciudad pues, aunque lo visitan algunos turistas, el 90% de las personas que acuden a él son locales que hacen la compra.

El viernes es el día de las variedades y unos 250 puestos venden ropa, verduras, carnes, frutas, objetos de decoración, juguetes, comidas calientes y baratijas varias.

Sábados y domingos son los días de los artesanos y durante todo el año se organizan eventos musicales y lúdicos.

Si quieres tener una visión general del patio principal del mercado, súbete a la cafetería del piso superior y contempla la vida pasar.

Cathedral Quarter.

Si pasas un fin de semana en Belfast, no puedes dejar de tomarte una buena pinta de cerveza en alguno de sus míticos pubs. Algunos de los de mayor tradición se encuentran en el barrio conocido como Cathedral Quarter.

Se le llama así porque en él se encuentra la catedral de St Anne.

Mural en el barrio Cathedral Quarter, en Belfast.

Cualquier noche de viernes o sábado, las estrechas calles adyacentes a la catedral se llenarán de gente con ganas de fiesta. El Duke of York es uno de los pubs con más solera, pero tampoco está mal perderse por el beer garden del Dirty Onion o el John Hewitt.

Otros lugares de interés.

Hay otros lugares en Belfast que bien merecen una visita.

En el centro de la ciudad se encuentran los jardines del City Hall, lugar escogido por locales y turistas para hacer un pícnic los días soleados. En el edificio se realizan visitas guiadas gratuitas.

No muy lejos de allí, se levanta el hermano menor del Big Ben de Londres: el Albert Memorial Clock de Belfast. Se trata de una torre del reloj que fue construida entre 1865 y 1869, como homenaje al Príncipe Consorte de la Reina Victoria de Inglaterra.

Al lado del Albert Memorial podrás tomarte una pinta en Mc Hughs, el pub más antiguo de Belfast. Aquí llevan sirviéndolas desde 1711, así que puedes estar seguro de que saben cómo hacerlo.

Si quieres algo con más caché, el bar del Hotel Merchant puede ser tu lugar. El espectacular edificio es del siglo XIX y fue sede del Ulster Bank hasta el 2006. En el 2009, el bar del hotel fue nombrado mejor bar de hotel del mundo.

Imagen del Hotel Merchant, en Belfast.

Y es que Belfast está llena de sorpresas. Quizá un fin de semana no sea suficiente, después de todo.

Dónde puedes cambiar dinero para tu viaje.

Para viajar a Belfast, necesitarás libras esterlinas. Global Exchange cuenta con casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de más de 20 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

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David Escribano

Aunque estudié ADE y Económicas, siempre me gustó escribir historias inventadas. Hace una década que viajo para no tener que imaginarlas. Editor desde el 2007 en Viajablog y miembro de Travel Inspirers.

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